Fue "Madame Bovary" que me enseñó a querer ser el escritor que siempre quise ser, pero Faulkner me ayudó a romper el tiempo cronológico al momento de escribir. Hay muchos autores detrás, los que fueron moldeando y continúan formando a este pequeño lector que sueña con ser escritor.
Jhosbenia y Levessy surgieron en momentos y espacios distintos. No como hubiera querido, pero de una manera hermosa para mí. Aún les falta personalidad, temperamento y carácter, pero están formándose, creciendo poco a poco conmigo y espero que maduren mucho más cuando los necesite.
Jhosbenia es un nombre que yo lo inventé, aunque buscando por la red, hay muchas personas que se llaman así; no tenía idea, pero el nombre me gusta porque es raro. Levessy, en cambio, lleva ese nombre porque nació de la palabra levedad, un ser inconsistente, carente, frágil. Personalmente, me encantan los nombres.
Jhosbenia surgió en abril del 2004, de un sueño que tuve a los 13 años, incluso antes que llegara la literatura a mi vida. Ese sueño fue muy complejo. Cuando desperté solo recordé dos cosas: a la chica y el título del libro. Por más que intento recordar, los sucesos no los tengo claro. Es difícil volver atrás en el tiempo y espacio.
Ella, sigue siendo la misma, aunque va mutando a medida que crece. Los años han ido otorgándole más inteligencia, me encanta. No es la misma que conocí. Crecí en un mundo de mujeres y siempre quise crear un universo donde las mujeres sean dueñas de su propio destino. Esto proviene por mis autoras favoritas: Austen, las hermanas Brontë, Mary Shelley, Virginia Woolf, Dickinson, entre muchas escritoras inglesas. Los hombres, solamente algo externo que no significan nada dentro de ese mundo. Jhos, es esa bella dama.
En cuanto al título que fue parte del sueño, todavía me parece muy complejo. No comprendo bien su significado, pero cada palabra tiene lo que yo creía y creo. Además consta de siete palabras. El siete mi número mágico. No es una simple coincidencia. No creo en el destino, pero existe, lo sé.
Levessy, llegó tiempo después, allá por diciembre de 2010, cuando la ansiedad, depresión y el TOC, asolaron mi vida. En síntesis él es mi álter ego que lo creé con fines de ayuda psicológica. Existe en mi imaginación, pero también está presente en mi realidad. Es como un juego que espero que no se me pase la mano. Al final, me hace bien tenerlo conmigo.
Tanto Jhos y Levessy son mi ego y mi álter ego. Ambos construidos a manera de catarsis, y como tratamiento psicológico. Sino fuera por ellos no estaría aquí. Ambos son parte de mi vida porque son los personajes de mi trilogía, una historia de amor, a través del tiempo, donde los recuerdos y la expiación, junto a la catarsis, son los temas principales, al menos del primer libro de mi saga...
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