Siempre, por encima de todo, está mi bienestar psicológico,
llevo una lucha interna cada día y no es que a nadie le importe, me doy cuenta
que sí hay personas que se preocupan por mí y eso me hace sentir bien.
Que me pregunten ¿qué pasó? ¿por dónde andabas? ¿hace tiempo que
no te veo? y sobre todo esas mágicas palabras ¿estás bien?
Estoy uniendo todos mis pedacitos, juntando trozos que nunca
debieron romperse, pero estoy bien de boca para afuera, y creo que socialmente
eso está bien.
A veces no quisiera volver, estoy raro, me siento raro, como
confundido, como si hubiera perdido algo, como si me hubiera perdido, y cada
día busco encontrarme, porque de algo estoy seguro y la vida siempre, siempre me
lo ha demostrado:
“NADA DURA PARA SIEMPRE, TODO PASA”.
