Sé que no
vas a leer este trocito,
no creo que nadie te lo haga saber,
si algún día
lo lees quiero que sepas que vales mucho para mí.
A veces
pienso que estoy obsesionado contigo,
haber roto esa pequeña línea entre el
amor y la obsesión,
solo sé que eres tan especial que no me doy cuenta.
Solo me
gustaba escribirte,
o que me digas que deje de hacerlo,
aun sabiendo que
llegado a este punto,
estoy molestándote demasiado.
Todo lo que
siento se reduce a esas dos palabras,
te quiero,
te quiero,
seguidas de tu nombre.
Así soy yo,
tengo
esa hermosa costumbre de ser cruel conmigo mismo.
