lunes, 27 de diciembre de 2021

OTRA NAVIDAD:


¡¡FELIZ NAVIDAD!!

JOYEUX NOËL!!

MERRY CHRISTMAS!!

FELIZ NATAL!!


Feliz Navidad a todos los que, en silencio, leen este blog/diario. Amigos, no-amigos, conocidos, desconocidos y  personas a las que este último año conocí... y desde luego... a tí, que siempre estás.


Gracias por bloquear mis inseguridades, mis dudas, mi falta de entusiasmo, mi locura, mis malas costumbres, mis rabietas, mis enojos, mis excesos, mis todos.


Gracias por hacerme cada día mejor persona, mejor ser humano. Por enseñarme a vivir aun en las circunstancias más difíciles. Por enseñarme a no rendirme. Por enseñarme a sonreír cada día y a vivir cada instante, no como si fuera el último, sino como lo que es: realidad.


Lo siento mucho, así soy yo, raro, y tengo esa extraña manera de querer y no querer, y no es que sea una justificación todo esto, sino que es un hecho tangible dentro de todas las posibilidades.


No ha sido un gran año ni tampoco uno peor, pero ante todo y contra todo he salido con la frente en alto.


Puno, 27 de diciembre de 2021.


lunes, 6 de diciembre de 2021

TE LA DEDICO:


Te la dedico... porque puedo... y quiero.

...

Ela é da Zona Sul, loirinha de olho azul
E o impasse é o pai dela
Só porque eu sou neguin', moro num barraquin'
Mas dei a chave do meu coração pra ela
...

"Sou favela".



viernes, 3 de diciembre de 2021

EL MISMO LUGAR DE SIEMPRE:


Luego de casi un año regresé a la ciudad que no me vio nacer porque nací en Arequipa, pero por azares del destino crecí en Puno, en una ciudad a más de 3 mil metros sobre el nivel del mar.


Es verdad, regresé para solucionar muchas cosas porque me gusta que todo esté bien, y eso intento ahora porque si no lo hago es como una mancha en mi vida, y eso pienso que está mal. En fin.


He vuelto al mismo lugar de siempre otra vez...
y todo sigue igual.

Regresé, no para quedarme, sino para volver, porque si algo aprendí es que uno siempre regresa a aquellos lugares donde fue feliz, y tengo la certeza de que esta ciudad, este país, no me da todo lo que quiero. Nunca me ha dado felicidad.


Siento que en este lugar me estanco, siento que se me van los sueños hacia el abismo y se pierden y se confunden y desaparecen, y me olvido de vivir, de mi vida, como ese boulevard, porque, al final de cuentas, todos terminamos allí, en un boulevard de los sueños rotos. Y la verdad es que yo no quiero terminar ahí.


Este último año, entre bajadas y subidas (más bajadas tal vez), la vida se me ha ido, pero la he recuperado poco a poco, y de eso se trata, la vida continúa a pesar de todo lo malo que te pueda a pasar porque solo vale la pena de ser vivida, si le encuentras algo de sentido a todo lo que haces.


Y no lo encontré aquí, lo encontré allá y eso vale todo el oro del mundo. Al menos así lo considero yo.