Me encanta
leer poesía. A veces imagino el estado en el que se encontraba el que la
escribió, debe ser genial poder verlo, aunque se hace en un ambiente privado,
sin nadie observando. Una vez me contaron que algunos llegan a un estado de
trance, somnolencia, de inspiración pura. También están los que escriben poesía
estando cuerdos, racionales.
Existen
los que generan arte por medio de palabras, sin esfuerzo alguno. No necesitan
nada más que un lápiz y una hoja vacía. ¿Cómo lo hacen? Pienso que en primera
instancia uno necesita constancia y determinación para lograr algo sublime.
Otro motivo, es la disciplina. No hay creación sin tener la capacidad de
entregarse en cuerpo y alma a ese bello arte que surge al sentarse en una silla
y escribir. Todo se reduce a ello: escribir en soledad, sin saber lo que
sucederá después.