28/03/2022
Como para recordarlo toda una vida.
Hola, me hago llamar Lapislázuli. Leer me hizo un ser solitario, sensible, triste, intenso y egoísta. Todo sucedió por desamor. Cuando tenía 15 años dejaron mi corazón hecho pedazos y como consecuencia de ello encontré en la literatura mi vía de escape de un mundo que detesto. Escribo desde los 15 en hojas de mis cuadernos vacíos. Creo en el amor, en su fuerza, y así como el dolor, es un motor que nos mueve. Este espacio es la recuperación de todos mis escritos y un lugar para conocerme mejor.
Estar ahí delante tuyo y esquivarte sin motivo alguno.
Creo que a veces es necesario que el tiempo pase porque así es posible pensar de una manera muy distinta.
Estoy completamente seguro de que existen los nuevos comienzos, de ese: quiero empezar de nuevo, de ese: ya es suficiente. Y seguramente no es la primera vez que lo he dicho, pero ya está, uno decide cuándo y cómo hacerlo, porque, al final de cuentas, todo depende de uno.
Seré breve. Y aquí empiezo otra vez.
Mi nombre es Gorki Maquera. Nací el día 27 del quinto mes de hace tres décadas. Según mi partida de nacimiento y mis padres, ese día fue un lunes o martes a las 17 horas. No tengo más datos. Lo que sé es que no fui planificado; por lo general, la mayoría de niños que nacen entre los meses de abril y noviembre no son producto de una planificación sexual, son víctimas de lo que yo llamo, una noche de calentura, un desliz, un encuentro casual y carnal entre dos seres que por un momento pierden su humanidad. Y bueno, el sexo, como el pan, es necesario para vivir.
Por el momento, después de todo lo que me ha pasado, lo único que puedo decir es que todavía no he perdido mi esencia. Tal vez soy un tanto diferente ahora, pero sigo siendo el mismo, y no es que no quiera cambiar, no se me da la gana, simplemente me gusta ser así, esa es mi esencia.