miércoles, 18 de noviembre de 2020

POR UN PAÍS AL ALCANCE DE LOS NIÑOS:


"La vida sería más larga y feliz si cada quien pudiera trabajar en lo que le gusta, y sólo en eso".

Gabriel García Márquez.


En 1994, César Gaviria, convocó, en Colombia, a una Misión denominada, los diez sabios, con el objetivo de tratar de corregir la educación colombiana. Por ese entonces, Gabo escribió “Por un país al alcance de los niños”, este texto tiene una vigencia inequívoca y vale la pena leerlo.


Confieso ser un gran admirador de Gabriel José de la Concordia García Márquez, Gabo, no porque sea un fan que solo leyó un libro suyo, como siempre ocurre, o solo fanático de un momento.


Gabo ha estado en mi vida desde los 13 años cuando leí su vida y biografía en un librito que me lo compré recién el 2018, "Vivir Para Contarla", y es que sí, uno vive para contar su historia, para hacerla prosa, para hacerla verso. Cada novela leída tiene su historia conmigo.


"Cien Años de Soledad" es su gran novela y el éxito de esta sea el motivo que a partir de 1960 se conoce como 'realismo mágico' a toda la literatura surgida desde ese momento, aunque no se sabe bien su origen. Otros indican que fue Cortázar. Eso no importa porque la grandeza de Gabo está en su magistral prosa llena de magia.


"Por un país al alcance de los niños”, trata sobre las razones por las que la educación en América Latina no tiene un resultado esperado. Con su prosa magistral, Gabo presenta un recuento histórico de nuestras fortalezas y defectos.


Desde una etapa colonial, llegando hasta la actualidad, Gabo analiza la educación y la va desmembrando, mostrándonos la realidad dura en la que vivimos.


Lo que más me gustó del texto es lo que se lee líneas abajo, muy al estilo de este gran escritor colombiano..


"...nuestra educación conformista y represiva parece concebida para que los niños se adapten por la fuerza a un país que no fue pensado para ellos, en lugar de poner el país al alcance de ellos para que lo transformen y engrandezcan. Semejante despropósito restringe la creatividad y la intuición congénitas. y contraría la imaginación, la clarividencia precoz y la sabiduría del corazón, hasta que los niños olviden lo que sin duda saben de nacimiento: que la realidad no termina donde dicen los textos, que su concepción del mundo es más acorde con la naturaleza que la de los adultos, y que la vida sería más larga y feliz si cada quien pudiera trabajar en lo que le gusta, y sólo en eso".


No hay comentarios.:

Publicar un comentario