Conmigo es así. Yo no he inventado la pólvora. Así como me apego a las personas, también se alejarme. La verdad es que conmigo es todo o nada. ¿Qué es bonito darlo todo por alguien?, claro que sí. ¿Qué no está bien alejarse de manera radical de las personas?, obvio que no. Así de simple: ¿Para qué estar cerca de alguien que no te da nada, que no te valora, que no te demuestra nada? Por cierto, para mí la amistad no existe, bueno, tal vez para tener sexo sí.
Me encariño fácil, incluso a veces demasiado rápido, y puedo hacer todo por la otra persona, pero si no me demuestran nada no tiene sentido seguir. Eso es bonito. Sin embargo, también me desapego, aun sabiendo que no podría vivir sin la otra persona, lo que me produce un dolor inmenso. Alejarme me cuesta, pero cuando lo hago, no soy de regresar. Tampoco odio. Solo sé que nada dura para siempre, aunque en un inicio así pareciera.
Siempre me dicen que soy radical con eso, supongo que lo soy, pero está bien. Solo trato a los demás de la misma manera como me tratan a mí. ¿Tardo en entenderlo?, sí. Aunque existe el color gris, prefiero lo blanco y lo negro, cara o sello; detesto a las personas que no saben lo que quieren, y me incluyo dentro de ese margen, porque a veces yo tampoco sé lo que quiero, pero sé elegir, me equivoco, sí; pero sé qué camino tomar.
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