miércoles, 4 de diciembre de 2019

EXTRACTO NÚMERO TRES:


#miprimeranovela

Así sucede, a veces. Todo es cambiante. Tal vez pasa porque el tiempo no se detiene, avanza cual si fuera un avión a su destino, recto, contra corriente, fuerte, pero nunca se detiene. Enemigo mortal que aplasta cualquier sueño o lo vuelve realidad.

Cuando creces, por lo general suceden dos cosas, o vas perdiendo los recuerdos de tu infancia con bastante facilidad o vas recordando cada momento como si fuera ayer. Cada persona tiene sus maneras para recordar y depende sobre todo de la forma como guardaron esos momentos, pero nada se hace con intención, sucede y ya.

Ella recordaba cada momento vivido como si fuera ayer. A sus 17 años recién cumplidos el pasado mes de octubre, ya era una chica capaz de tomar sus propias decisiones. Era responsable con lo que hacía. Y ahora, a dos meses de terminar el colegio, lo único que pensaba era en seguir estudiando. Postularía a la universidad el año próximo en el examen general; Sin embargo, ahora, nuevamente sucumbía a sus recuerdos, para ella hacer catarsis siempre era importante. Era su palabra favorita.

'Mi madre siempre me golpeaba con una regla que teníamos en casa. Yo creo que los golpes son buenos en la medida que sirven para corregir y no abusar'. Tenía 9 años, cuando se quedó viendo en el televisor unos animes que desde que aparecieron no había dejado de verlos. Su madre le había ordenado que hiciera las tareas que le habían dejado en la escuela para luego tener tiempo libre y poder hacer todo lo demás, pero no lo hizo. 'A veces los niños no obedecen a sus mayores y eso está mal. Pienso que tenía bien merecido ese golpe, solo ahora me doy cuenta'. A medida que vamos creciendo le damos más valor a las cosas que suceden tiempo atrás. Siempre ha sido así, eso nunca cambia.

Y así, sin darnos cuenta, crecemos. Inteligente, vivaz, risueña. Su primer ejercicio de álgebra lo había resuelto antes de cumplir los 10, era un ejercicio sobre inecuaciones de tercer grado. Todas las fórmulas algebraicas estaban en su cabeza. No sólo memorizadas, sino que las sabía utilizar sin problemas. Su amor a las matemáticas era tan igual como su amor al estudio, pero el tiempo siempre cambia las cosas, los lugares, los momentos. 'No sé qué pasó, pero de un momento a otro me dejó de gustar los números y me incliné por las letras'. En realidad, lo recuerda muy bien, pero esos recuerdos fueron obligados a no recordarse.

Cuando ingresó a tercero de media tuvo uno de los peores docentes de matemática desde la primaria, aburrido, parco, sin ánimo, enfermo, viejo, pesado, soso. A partir de esa fecha, la niña que aspiraba a dedicarse a la ingeniería, se perdió, desapareció. 'Yo tenía 13 años y llegó. "Madame Bovary" fue la novela que me hicieron leer en el curso de lengua y literatura, traen un resumen, nos dijo nuestra profesora. Sin previo aviso y sin darme cuenta, me encantaba leer y parecía que desde siempre'.

Ese momento es vivo en su memoria como otros tantos recuerdos. Cada momento bueno para ella debe ser recordado y lo recuerda y lo guarda en su memoria como algo valioso. Así se va formando su memoria, poco a poco.

#miprimeranovela

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