domingo, 17 de mayo de 2020

NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO VIII:


#DÍA_CINCO:


Como verás, hoy no tengo nada que dedicarte, solo mi silencio. A veces es mejor estar callado porque lo que se puede escribir no es mucho más importante que un hermoso silencio, que por obvias razones ya dice mucho. Ojalá hubiera estado en silencio desde el principio. Así, en mi silencio te habría querido; así y todo, también eres muy importante para mí...


24 horas de silencio.


12 horas en la mañana.


12 horas en la noche.


Ya han pasado cinco días y no sé cómo estoy vivo.


Quiero un abrazo.


Tú abrazo.


Je t’aime.


'...'


Creo que mientras más insisto, más rechazo es lo que recibo.


#MiPrimeraNovela


miércoles, 13 de mayo de 2020

APRENDIZAJES:


Exactamente hace un año no estaba bien emocionalmente por culpa de alguien que no sabía lo que quería, que jugaba conmigo, y usaba todo lo que le 'daba' solo para aumentar su ego, y yo cada vez salía más roto, y no me daba cuenta. Es gracioso cuando lo das todo por alguien, hasta lo que no tienes, y terminas todo roto.


"El apego causa infelicidad", Pilar Sordo, psicóloga chilena. Prometí alejarme de esa persona, y lo hice pese a tanto apego. Si algo sé, es que tarde o temprano siempre cumplo mis promesas. Eso es bueno porque significa que nunca me he fallado, solo demoro en actuar y en darme cuenta. "Tú no perdiste, a ti te perdieron" (un famoso cliché), me decían y en base a eso, me recuperé y prometí que nunca se repetiría. Yo siempre cumplo mis promesas. Por todo lo sucedido me perdono cada día y eso está bien.


Aprendí que el amor es dar y recibir, no puede suceder solo una de ambas porque eso nunca es sano, está mal. Uno da 'algo' de un valor para recibir 'algo' del mismo valor. No se trata de clichés. Das y recibes, es eso o nada. Yo hablo en estas líneas de ese tipo de amor, hablo del amor romántico, el de pareja. Existe, lo sé.


Aprendí que desde siempre solo he buscado y busco a una persona que me enseñe que el amor no es complicado, pero tampoco fácil, que me haga vivir una historia de amor y con amor de una manera intensa, como en una novela, pero que también sea un amor maduro, sano, bonito. Llevar el amor en las venas y darlo todo y que te lo den todo. Ese será el recuerdo más memorable y ella será mi pequeña musa, todo lo demás es simple basura.


Aprendí que solo quiero encontrar a la pareja perfecta, sin caer en un cliché. Que sea tan intenso como fuera posible y tan maduro a la vez. Tal vez he idealizado demasiado el amor, quizás no exista, pero no voy a descansar hasta que ese momento llegue. Creo en el amor, no el de a primera vista, ni a segunda, sino en el que ambas personas lo den todo por uno, que todo sea recíproco. Desde hace tiempo solo espero ese momento. Tarde o temprano llegará, lo sé.


lunes, 11 de mayo de 2020

AMO LA LITERATURA:


En la última feria de libros que se realizó en mi ciudad me gasté todo el sueldo de un mes de mi trabajo. No soy un comprador compulsivo, lo que pasa es que cuando veo un libro me da curiosidad sobre la historia que habrá dentro, y si el texto tiene un buen empaste me lo quedo: tapa dura dura y esos pequeños detalles sin importancia. Me encantan los libros.


Siempre he sido así, mientras otros compraban ropa para lucir bien, yo gastaba mi dinero en libros. No me visto bien, pero por lo menos no tengo un cerebro vacío. Mientras otros compran bebida alcoholizada, yo voy a una librería. Incluso he llegado a morir de hambre un día por tener un libro en mis manos. Eso último sí está mal. Me perdono por eso.


Yo qué sé, me importa más pensar, aprender de un buen libro, que tener un físico socialmente aceptable. No hay nada como la buena literatura para saber qué decir, que vestir bien y no tener nada interesante de qué hablar.


El olor a un libro nuevo es como hacer el amor con la chica de tus sueños y tener un buen orgasmo, que no solo detiene tu corazón, sino que te hace olvidar de todo cuanto te rodea.


NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO VII:


#DÍA_CUATRO:


No quiero perderte porque no se siente bonito. Es feo... digo se siente feo. Recuerdo que una vez te “dije”: no quiero perderte; bueno es verdad lo que digo. No quiero perderte porque solo pienso en ti. Me muero si llego a perderte. Mi mente quizás llega a imaginar cosas que no sé si están bien o mal. Solo sé que no puedo mirarte de otra manera que no sea como ya sabes. Te pienso hasta el infinito y si existe el más allá pues hasta el más allá.


Quizás pienses que soy muy dramático. Que hago mucho drama. Tal vez sí: soy muy dramático. Lo siento, soy así. Soy raro. Un extraño ser: impredecible, caprichoso y soñador. Soy... pues soy yo. Ese chico que te mira y al que tú no miras, tal vez te asusta mi cara. Sonríe niña hermosa.


Te extraño.


Extraño tus bonitos “jajajaja” con sus a veces distintas variantes.


Extraño las conversaciones durante los días y las noches.


Extraño perder mi dignidad cada vez que me dejas en visto.


Hasta extraño tus “gracias”, aunque no me gustan.


También extraño tus monosílabos.


Extraño tus respuestas bien pensadas e indiferentes.


Extraño tus preguntas bien planteadas.


Extraño “verte”.


Te extraño a ti.


'...'.


Ahora sí necesito un abrazo tuyo. Me arrepiento de haberlo rechazado aquella vez. ¿Me abrazas? Lo siento por el atrevimiento, quizás tu “chico” se enoja contigo. Quiero llorar. Solo quiero llorar, no me preguntes por qué, pero solamente quiero llorar. Llorar de alegría y también de tristeza. Pero...


Me gustaría hacerlo en tus hombros.


Me gustaría hacerlo en tus brazos.


Me gustaría tenerte para que me des una cachetada por las estupideces que a veces siento que te escribo.


Me gustaría mirarte y nunca dejar de mirar tus ojos. Me gustan tanto. También me gusta tu sonrisa, tan hermosa que es, así como tú.


Me gustaría tocar la piel suave de tu rostro. Te darías cuenta del porqué mis manos tiemblan.


Me gustaría tocar tus manos frías para darles un poquito de calor.


Me gustaría ser tuyo y de nadie más.


Me gustaría caminar de la mano contigo.


Me gustaría estar contigo.


'...'.


*******


Sonríe. Es lo que más me gusta de ti. Lo repito nuevamente: me encanta tu sonrisa, del verbo de la única que me gusta ver y a la única a la que quiero ver sonreír. Dame un abrazo, por favor. Lo necesito tanto.


Ese mismo día, con dudas y todo, te escribí un mensaje de texto. Realmente no sé si te llegó ese mensaje. Es como sigue:


No sé si hago bien o mal, espero que sea bien. Cuídate mucho. Espero que tengas una bonita tarde. Abrígate. Sonríe, quizás no importa, pero en algún lugar yo siempre pienso en ti. Te extraño así como te quiero mi '...'. Ojalá pudiera decir: mi amor.


No me estoy victimizando. No estoy siendo dramático. No me gustaría que pienses así. Esa misma tarde sentía como si alguien me faltara. Me haces mucha falta aunque sé muy bien que no te tengo. Pero sabes, te quiero libre y me quiero libre contigo.


Tal vez hago mal escribiéndote, no sé cuántas veces ya lo he repetido. Tal vez no deberías estar leyendo todo esto. Tal vez... tal vez todo. Pero si estás leyendo esto es porque yo te lo envíe. ¿Por qué? Porque te tengo mucho cariño. A veces no sé por qué te insisto tanto, aunque bueno, eres genial, siempre te lo he dicho. Y siempre he querido que seas mi pareja.


#MiPrimeraNovela


jueves, 30 de abril de 2020

NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO VI:


#DÍA_TRES:

Existen muchos tipos de detalles así como muchas formas de amar a una persona. De todas esas maneras posibles de amar, tal vez te quiero un poco más de la mitad. A veces no soy muy consciente de ello, pero sabes no interesa si es más o menos porque lo que en verdad importa es que lo siento en mi corazón: es real como tú; me gustaría que lo toques para que sepas lo que se siente. Solo late por ti.

No soy del tipo que regalan peluches o rosas para demostrártelo, aunque puedo hacerlo sin dudar. A mí me gusta regalar poesía, palabras, sentimientos que siempre nacen del corazón.

Esto también es parte y una forma de regalar detalles, bueno, eso creo. No solo son palabras y no terminan siendo solo palabras, sino sentimientos, como alguna vez ya te lo he mencionado.

Espero que te encuentres bien. Sé que estás bien. Ojalá y tus sonrisas fueran por mí. Ojalá todo. Pero ¿sabes?, la misma distancia que hoy me separa de ti, es la misma que me hace amarte. Tan lejos, pero tan cerca a la vez...

Quizás no debí decir nada.

Quizás hubiera sido mejor estar callado.

Quizás hubiera esperado un poco más de tiempo.

Quizás no hubiera tenido la valentía de haber escrito nada desde un inicio.

Quizás... quizás.

Pero te estoy escribiendo porque me estás moviendo el piso como no imaginé que sucedería así.

Y solo quiero que sepas que siento que mi corazón te pertenece o tal vez te pertenecía desde hace mucho.

Quizás,
solo sé que te quiero.

...

A veces me pregunto qué sentido tiene hacer todo esto. ¿Por qué? Porque en vez de acercarte más a mí lo único que he conseguido en todo este tiempo es que quieras alejarte más. A veces, yo no sé qué sentido tiene todo. Pero como te “dije”: lo hago, muchas veces, sin esperar nada a cambio; o bueno sin pensar en los resultados que quiero. Puedo llamarlo amor incondicional, tal vez no exista ese tipo de amor porque a veces siempre espero una respuesta, indirectamente, claro está. Bueno, siempre espero un “sí” de tu parte, o sea no es tan incondicional.

Te quiero, lo sabes ¿verdad? Eres toda dulzura. Oh, '...'.

Recuerda. Si llegaste a este punto, sonríe: No te miento cuando te digo que siempre estoy pensando en ti. Me gustas mucho...

#MiPrimeraNovela

lunes, 27 de abril de 2020

27 DE ABRIL:


Un mes. Antes solía hacer una regresión; es decir, contar los días durante todo este mes, pero me di cuenta que hacerlo era ridículo. No seré pesimista hoy, solo hablaré de números.

Tengo una manía sana con los números, sobre todo con el 7. Digamos que todo dígito, momento, persona, situación (muchas cosas más) que contenga implícita o explícitamente el siete es muy importante para mí. El siete es mi número perfecto, mi número cabalístico, mi número mágico.

Una fecha de cumpleaños, de nacimiento, una suma, una resta, una hora, todo, absolutamente todo, con ese número es lo mejor para mí, me hace bien. La verdad no sé por qué.

domingo, 26 de abril de 2020

IDEAS V:


¿Por qué una historia de amor? Creo en el amor y en todo lo que proviene de él. Básicamente, para mí el amor es una fuerza que me mueve, como un motor que me impulsa a seguir, de la misma manera que sucede con el dolor. Ambos suman a mi vida mucho más de lo que pueden hacer otras emociones.

Pero, radicalmente, el amor en su forma más pura, el amor romántico como tal, llevado a tal intensidad que provoca un cambio radical en todos los que lo viven de esa manera. He ahí la razón por la que se le considera la fuerza que mueve a las personas. Al menos a mí me mueve desde los cimientos.

Siempre creí que amar con intensidad, aún sabiendo que puede provocar mucho daño, es la única manera de vivir, todo lo demás es producto de este.

Pienso que sin hacer todo ello, es como vivir por vivir y no tiene sentido seguir respirando; esto, también, implica perder o ganar, pero creo que al final quien lo da todo, pese a perder, siempre gana (un pésimo cliché, tengo que decirlo, pero pega). Ahí va mi sustento y razón sobre que para tener 'algo' hay que sacrificar 'algo' del mismo valor porque todo tiene un precio, nos guste o no. Soy creyente de eso, mal que bien.

Ese mensaje es lo que intento plasmar en la novela, al menos la primera. Levessy es muy emocional, débil y todo le afecta, a tal punto que cualquier acción negativa en contra lo debilita, y su contraria, lo suma, pero sin dejar de ser sincero. Jhosbenia, es más dueña de sí, de su cuerpo, usa más la razón, pero no saber tomar una decisión, sus cambios constantes, sus desvaríos y el no saber lo que quiere, no solo la dañan a ella sino a los que lo rodean, por lo que tiende a caer en lo mismo que Levessy. Se parecen en esencia, pero son muy diferentes.

Ambos sacrifican 'algo' para tener ese 'algo' que quieren, y al final se darán cuenta que el precio lo vale, pese a que tiempo después entenderán que pudo haber sido de otra manera en caso hubieran optado por la segunda elección, ya que esos recuerdos construidos entre ambos son la conexión más fuerte que los une aún más (ahí un poco de cliché, aunque, estoy, seriamente, pensando en cambiarlo), así como un factor determinante que los puede unir o separar.

A veces, hay días y noches que voy pensando cómo darle sentido a la historia, a ratos mis personajes como que ya quieren caminar solos, por lo que tengo que mantenerlos a raya para que no se me escapen de mi control.