martes, 4 de junio de 2019

LA FELICIDAD ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA, PERO:


Solo le pido al cielo, a las estrellas, -a algo-,
que no se cruce en mi camino –por ahora-;
todavía tiene poder sobre mí, para destruirme.

No se trata de cobardía, ni de huir,
ni poder dar la cara;
es bienestar, paz, tranquilidad, amor propio,
dejar de mendigar amor -si así lo fue-.

¿En qué momento algo bonito se convierte en desgaste emocional, intenso,
cruel,
nada?

lunes, 3 de junio de 2019

DESEOS Y PERVERSIONES:


Hablas tan rápido que pareciera que las palabras se pelearan por salir,
de tus labios.

No te entiendo y sonrío, te das cuenta, sigues hablando.
Se me da bien oír(te).

Finjo escucharte, no lo hago solo para caerte bien;
te miro, te observo, te analizo,
eres mi objeto de estudio.

Naricita respingada, ojos grandes y saltones, frente amplia porque tu cabello siempre suelto te lo peinas hacia atrás o lo recoges en un moño sobre la coronilla, piel pálida, sonrisa que mata.

Lunar en la mejilla izquierda;
otro, sobre las cejas.

Las pecas te hacen ver preciosa, te distinguen de entre todas,
seducen sin querer.

Si supieras que te sueño,
que mis ojos ya te han desnudado dos veces,
con el pensamiento he contado los lunares de tu cuerpo.

Que me perdone Dios si es pecado -no creo en él-,
perdóname tú por soñar que te hago el amor en luna llena.


domingo, 2 de junio de 2019

DÍA NÚMERO SIETE, SEMANA 1, MAYO – JUNIO:



Vas a estar bien chiquito, no es la primera vez que te ocurre esto, y lo sabes. No hay nada que aprender, no te exijas tanto, luego volverás a sonreír. Demuéstrame que aún estás de pie y no bajes la cabeza ante nadie.

Pilar Sordo, en su libro "Bienvenido Dolor" dice que cualquier etapa de duelo, pérdida, o “algo parecido”, debería durar tres meses; y ahí vas. Es un ir y venir del carajo. Solo está en tu mente. Aparece, desaparece. Surge de improviso, en los momentos menos pensados, parece que no quiere irse y te obligas a que desaparezca. Solo tres meses.

Pasado ese tiempo todo debería ser normal, como si nunca hubiera sucedido, y todo vuelve a ser como antes. No está bien reprimirlo, está bien vivirlo, sufrirlo, que transite en agonía lenta, que muera suave, sin prisas, sin apuros, el tiempo es indispensable para que no regrese.

Nunca ha sido fácil comenzar de nuevo, y lo sabes, pero tú ya aprendiste a los 17 y a los 22 que nada dura para siempre, que en un inicio pareciera que tu mundo se derrumbara, al menos así siempre ha sucedido. Luego, la lluvia cesa y aparece el arcoíris, del invierno llega la primavera, la oscuridad no es más que un breve camino para el día. Sin darte cuenta el tiempo pasa, día 1, día 2, día 3, semana 4, semana 5, junio, julio, agosto. Y así...

Y así, el desfile vuelve a comenzar.

sábado, 1 de junio de 2019

EL RECUERDO DE MI “SLAM”:



Extraño mi “SLAM”. ¿Alguna vez hiciste uno?

Leo desde que tengo 15 años y “aprendí” a escribir a esa edad. Solía hacerlo en espacios en blanco de mis cuadernos de secundaria hasta que surgió una idea. La tecnología trajo muchos cambios, tampoco soy tan viejo xd.

Una vez decidí hacer un “SLAM” de preguntas donde guardaba información de todos mis compañeros de colegio, iban pasando de mano en mano, pero lo perdí, me asaltaron. Uno tiende a ponerse nostálgico, por eso decidí guardar recuerdos en mi memoria, pensé que ahí estarían a salvo, pero el tiempo me enseñó que dejarlos allí pesaban demasiado.

Por eso iba buscando lugares en donde pudiera guardar información para que no sean tan pesadas para mí, y lo encontré. Así surgió la idea de Los Recuerdos de Solitude; anteriormente tenía otro nombre, pero me lo eliminaron. Mi blog, aunque no haya nada importante más que lo que piensa y recuerda un muchacho sin edad, sirve para que todos los escritos de los cuadernos sean copiados a un lugar distinto, diferente.

Todo lo que hago, también me recuerda a la película “Eternal Sunshine...”. Cuando me preguntan cuál ha sido mi pérdida más triste, de todas, acostumbro mencionar ese cuaderno de tapa dura, lleno de respuestas sinceras a preguntas incómodas, caritas felices, firmas, autógrafos, dibujos, dedicatorias, stickers, huellas digitales, tantas cosas simples, pero de un valor incalculable.

Hago catarsis para aprender, aprender a hacer y ser lo que siempre quise ser, y sigo queriéndolo, sin importar cuánto me cueste o, en su defecto, muera en el intento.

viernes, 31 de mayo de 2019

UN ALMA DE POEMA:


Soy un soñador, romántico hasta los huesos y pervertido como ninguno. Siempre tan distinto, tan igual. Siempre tan alma de poema.

No recuerdo cuántas veces leí este poema de Pablo Neruda, solo sé que me encanta, hasta me lo sé de memoria. El poema lo encontré en un librito en mi primer año de colegio cuando tenía 11, solamente lo leía por aburrimiento, no porque me gustara. Es en sí misma un poema intenso y, de alguna manera, inspira, reconforta, al menos para mí.

Cuando estaba en la promoción del colegio la declamé como parte de los Juegos Florales que se hizo en la institución. La intención no era ganar el concurso, no sé por qué me atreví.

Es un poema que no representa nada en mi vida, pero expresa tanto y tantas cosas en pocas líneas.

jueves, 30 de mayo de 2019

EN LAS VÍAS DE UN TREN:



Cuando llego a las vías de un tren, estas siempre me recuerdan a Anna Karenina, personaje central de la novela del mismo nombre, una trágica historia de amor entre el joven oficial Alekséi Vronski y la dama, cuyo final en la estación de ferrocarril todavía lo tengo en la memoria.

Yo la intenté leer en el invierno, cuando aún estaba en la secundaria, pero me aburrió. Ese entonces, pensaba que mi capacidad intelectual no me permitía procesar tanta información y lo dejé frustrado. Dos años más tarde cumplí mi objetivo y me encantó; leí el libro anonadado, estupefacto. Mi intención no es hacer una reseña, solo recordar el momento en que la leí.

El paso del tiempo fue determinante, pero las circunstancias vividas en lo posterior ayudaron mucho, maduraron al pequeño lector. Tal vez, leer un libro no es un logro significativo, para mí lo fue; hace poco la releí. El tiempo pasa, siempre pasa, y ayuda (siempre) no solo te hace madurar (obvio que sí lo hace), sino que también te da constancia para cumplir con lo que quieres (aunque sea terminar de leer un libro), al menos eso pasa en mí. Creo firmemente que soy un cúmulo de los libros que he leído, de lo poco que leo; cada libro tiene su historia conmigo.

martes, 28 de mayo de 2019

EL SIGNIFICADO DE LEER, EN MI VIDA:


El amor es solo una palabra hasta que le damos un significado, leí una vez. Siempre lo he dicho, leo por (des)amor. Cuando tenía 14(15) años conocí a la muchacha que marcó mi vida de una manera brutal. En palabras simples y bastante comunes, me destrozó el corazón, pero si no la habría conocido, si no hubiera ocurrido lo que pasó, mis gustos literarios no hubieran existido, serían lejanos, es que a veces sucede así. Su recuerdo siempre está porque mi hermana tiene el mismo nombre, las coincidencias a veces no ayudan mucho, tal vez el destino tampoco.

Desde entonces creo en el amor, en el poder que surge de él, en su fuerza. Es que sí, a partir de ese momento, siempre que puedo me doy tiempo para leer, aunque sea una página, media hora, es que me he acostumbrado tanto a leer que no puedo dejarlo (tampoco lo haría), es un vicio sano, lo tomo así; siento que también te hace solitario (yo justificando mis actitudes); pagaría por leer (las deudas que tengo).

Leo de todo y lo poco que leo me hace bien, es que me transporta a lugares que nunca hubiera imaginado conocer, a algunos lugares tuve la suerte de llegar. Leo por culpa de ella, por desamor, por amor, y desde esa fecha también me gusta escribir.

El placer de leer es como hacer el amor, con amor; el orgasmo, llega cuando sin querer te ríes o lloras y te olvidas del mundo que te rodea, se siente tan rico (me refiero a leer). Al leer viajas gratis, sueñas, mueres, lloras, ríes, te enamoras, uff, todas las palabras del diccionario.

Junto a escribir, leer ha sido mi única vía de salida, de escape, y lo sigue siendo, como las vías del tren lo fueron para Anna Karenina.