sábado, 4 de enero de 2020

NUNCA LO OLVIDES:



La foto es de un recuerdo de inicios del 19, cuando mi único objetivo era olvidar. Te vas, huyes, lees, te llenas de cosas. Regresas y caes en la cuenta que todo sigue igual. Pero eras feliz de esa manera, y eres feliz de esta otra, y eso está bien. No tienes todo lo que quisieras, pero vas en camino a tenerlo todo. Quizás de eso se trata la vida.

NUNCA LO OLVIDES:

Es muy posible que ustedes no lo sepan, pero mi sueño siempre ha sido publicar un libro. Eso vendrá, tarde o temprano. De alguna manera está implícito en mí.

Mi verdadera meta, con la que nunca dejaré de soñar (o al menos no hasta cumplirla) y por la cual me esforzaré como si mañana pudiese acabarse el mundo, es crear una Fundación, específicamente, para niños con algún trastorno y/o síndrome que impida su desarrollo. Así me lleve 60 años conseguirlo y no pueda verlo con mis propios ojos.

No quiero ser congresista, senador, presidente, ni anhelo ser la portada de ninguna importante revista de negocios o literatura. 

Quiero poder ayudar y que las personas me agradezcan sonriendo. Quiero ser la semilla que hará que el mundo florezca. Mejor y más bonito.

Una de muchas.

Es algo contradictorio porque siempre me ha gustado dejar huella, esa es una de las razones de querer publicar libros y escribir; pero también está el otro lado, lo que los textos me han enseñado, y todavía me enseñan: literatura comprometida; desde que escuché eso no he dejado de pensar en ello.

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