jueves, 30 de abril de 2020

NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO VI:


#DÍA_TRES:

Existen muchos tipos de detalles así como muchas formas de amar a una persona. De todas esas maneras posibles de amar, tal vez te quiero un poco más de la mitad. A veces no soy muy consciente de ello, pero sabes no interesa si es más o menos porque lo que en verdad importa es que lo siento en mi corazón: es real como tú; me gustaría que lo toques para que sepas lo que se siente. Solo late por ti.

No soy del tipo que regalan peluches o rosas para demostrártelo, aunque puedo hacerlo sin dudar. A mí me gusta regalar poesía, palabras, sentimientos que siempre nacen del corazón.

Esto también es parte y una forma de regalar detalles, bueno, eso creo. No solo son palabras y no terminan siendo solo palabras, sino sentimientos, como alguna vez ya te lo he mencionado.

Espero que te encuentres bien. Sé que estás bien. Ojalá y tus sonrisas fueran por mí. Ojalá todo. Pero ¿sabes?, la misma distancia que hoy me separa de ti, es la misma que me hace amarte. Tan lejos, pero tan cerca a la vez...

Quizás no debí decir nada.

Quizás hubiera sido mejor estar callado.

Quizás hubiera esperado un poco más de tiempo.

Quizás no hubiera tenido la valentía de haber escrito nada desde un inicio.

Quizás... quizás.

Pero te estoy escribiendo porque me estás moviendo el piso como no imaginé que sucedería así.

Y solo quiero que sepas que siento que mi corazón te pertenece o tal vez te pertenecía desde hace mucho.

Quizás,
solo sé que te quiero.

...

A veces me pregunto qué sentido tiene hacer todo esto. ¿Por qué? Porque en vez de acercarte más a mí lo único que he conseguido en todo este tiempo es que quieras alejarte más. A veces, yo no sé qué sentido tiene todo. Pero como te “dije”: lo hago, muchas veces, sin esperar nada a cambio; o bueno sin pensar en los resultados que quiero. Puedo llamarlo amor incondicional, tal vez no exista ese tipo de amor porque a veces siempre espero una respuesta, indirectamente, claro está. Bueno, siempre espero un “sí” de tu parte, o sea no es tan incondicional.

Te quiero, lo sabes ¿verdad? Eres toda dulzura. Oh, '...'.

Recuerda. Si llegaste a este punto, sonríe: No te miento cuando te digo que siempre estoy pensando en ti. Me gustas mucho...

#MiPrimeraNovela

lunes, 27 de abril de 2020

27 DE ABRIL:


Un mes. Antes solía hacer una regresión; es decir, contar los días durante todo este mes, pero me di cuenta que hacerlo era ridículo. No seré pesimista hoy, solo hablaré de números.

Tengo una manía sana con los números, sobre todo con el 7. Digamos que todo dígito, momento, persona, situación (muchas cosas más) que contenga implícita o explícitamente el siete es muy importante para mí. El siete es mi número perfecto, mi número cabalístico, mi número mágico.

Una fecha de cumpleaños, de nacimiento, una suma, una resta, una hora, todo, absolutamente todo, con ese número es lo mejor para mí, me hace bien. La verdad no sé por qué.

domingo, 26 de abril de 2020

IDEAS V:


¿Por qué una historia de amor? Creo en el amor y en todo lo que proviene de él. Básicamente, para mí el amor es una fuerza que me mueve, como un motor que me impulsa a seguir, de la misma manera que sucede con el dolor. Ambos suman a mi vida mucho más de lo que pueden hacer otras emociones.

Pero, radicalmente, el amor en su forma más pura, el amor romántico como tal, llevado a tal intensidad que provoca un cambio radical en todos los que lo viven de esa manera. He ahí la razón por la que se le considera la fuerza que mueve a las personas. Al menos a mí me mueve desde los cimientos.

Siempre creí que amar con intensidad, aún sabiendo que puede provocar mucho daño, es la única manera de vivir, todo lo demás es producto de este.

Pienso que sin hacer todo ello, es como vivir por vivir y no tiene sentido seguir respirando; esto, también, implica perder o ganar, pero creo que al final quien lo da todo, pese a perder, siempre gana (un pésimo cliché, tengo que decirlo, pero pega). Ahí va mi sustento y razón sobre que para tener 'algo' hay que sacrificar 'algo' del mismo valor porque todo tiene un precio, nos guste o no. Soy creyente de eso, mal que bien.

Ese mensaje es lo que intento plasmar en la novela, al menos la primera. Levessy es muy emocional, débil y todo le afecta, a tal punto que cualquier acción negativa en contra lo debilita, y su contraria, lo suma, pero sin dejar de ser sincero. Jhosbenia, es más dueña de sí, de su cuerpo, usa más la razón, pero no saber tomar una decisión, sus cambios constantes, sus desvaríos y el no saber lo que quiere, no solo la dañan a ella sino a los que lo rodean, por lo que tiende a caer en lo mismo que Levessy. Se parecen en esencia, pero son muy diferentes.

Ambos sacrifican 'algo' para tener ese 'algo' que quieren, y al final se darán cuenta que el precio lo vale, pese a que tiempo después entenderán que pudo haber sido de otra manera en caso hubieran optado por la segunda elección, ya que esos recuerdos construidos entre ambos son la conexión más fuerte que los une aún más (ahí un poco de cliché, aunque, estoy, seriamente, pensando en cambiarlo), así como un factor determinante que los puede unir o separar.

A veces, hay días y noches que voy pensando cómo darle sentido a la historia, a ratos mis personajes como que ya quieren caminar solos, por lo que tengo que mantenerlos a raya para que no se me escapen de mi control.

sábado, 25 de abril de 2020

NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO V:


#DÍA_DOS:

Hoy, desperté cansado porque me desperté como a eso de las tres de la mañana. ¿Sabes qué hice? Borré el WhatsApp de mi celular, no es que no converse con nadie, sino que no tiene sentido ver tu número ahí y que no aparezca “tu hora de última vez” o tu foto de perfil en esa aplicación. Es verdad, con la que más “hablo” es contigo y lo sabes. Con los demás no me siento a gusto. Siempre ha sido así desde un inicio. Te lo “dije” hace mucho, si no mal recuerdo.

A partir de esa hora no dormí, me dejé llevar por mis pensamientos. Siempre apareces tú. Me gusta. No me haces daño, al contrario es muy bonito. Aunque dicen que todos tienen una forma para “matarse” y quizás tú eres la mía; también lo veo de esa manera, y me parece hermoso.

Hoy, también, me iba a llegar mi recarga de saldo porque no tenía. Y aparte de hacer mis cosas, estuve pensando en enviarte un mensaje desde la mañana. Esto es lo que te escribí por la mañana, pero solo en la tarde te lo envié, tal vez hice mal o no, aunque sabes que no puedo evitarlo, pese a que me ignores:

¿Sabes?, lo único que sé es que no puedo renunciar a alguien en quien estoy pensando todos los días y noches: TÚ... ojalá me entendieras. Ya que me regalaste un beso, pues yo te mando de regalo mi corazón... Sonríe, la magia siempre estará presente. Te amo mucho mi bella '...'; ¿sabes?, me gustaría que sepas cuánto.

Estoy frente a mi laptop y estoy escribiendo esto para ti. Hoy te puedo enviar muchas cosas, palabras bellas y hermosas como tú, pero solo quisiera que lo leas con tu corazón, aunque no sientas nada por mí. No son solamente palabras, sino sentimientos, como sabrás.

También quiero decirte que eres lo que nunca pensé conocer, pero que siempre quise tener, quizás por eso te insisto tanto, aunque no llegaste de la manera en que me lo imaginé. Hubiera querido que fuera más hermoso de lo que ya es, pero así es a veces. Uno no puede decidir lo que vaya a pasar, pero sí lo que cree que sería. Yo creo que tú eres la indicada, tal vez por eso hago lo que hago. Eres mi presente, eso nunca lo dudé. Lo sé. No te estoy presionando, solo quiero que lo sepas. También siento que eres mi futuro, pese a tu rechazo.

También te cuento que me dan ganas de lanzarme de un puente. No lo hago porque no encuentro uno cerca. Siento un vacío terrible. Verás que hasta para eso puedo ser cobarde. Lo siento por pensar así o ese tipo de cosas, creo que no está bien, no creo: está mal lo que estoy pensando. Sé que no debo pensar de esa manera. Perdón. Pero tal vez algún día lo haga: dejaré una bonita carta para ti.

Hoy, también, va mi pregunta al aire: ¿Estás abrigada? Espero que sí. A veces es lo único que realmente me importa saber.

Te puedo escribir esto vía WhatsApp, pero no se puede. Lo haría por Messenger, pero tampoco se puede, además no me siento cómodo con esa aplicación. Esta vez mi corazón es quien me dicta esto, a veces acostumbra ser mi mente. Solo léelo mi bella '...':

A veces, se me acaban las sonrisas, pero pienso en ti y se me pasa.

A veces, se me acaban las ganas de escribirte, pero te imagino, sonrío, cierro los ojos, y luego te escribo.

A veces, quisiera darte un beso, lo sé es una locura (lo siento), pero no sabes cuánto imagino ese beso. En serio no lo sabes.

A veces, copio algunos escritos y te los envío porque pienso que lo que sale de mi corazón es poco para expresar lo que siento.

A veces, solo me imagino que estoy contigo para olvidarme de todo aquello que me hace mal.

A veces, nunca te echo de menos, pero sí de más, siempre de más.

A veces, solo miro al cielo.

A veces, solo te... I love You so much...

A veces pienso que eres mi sueño hecho realidad. Me gustas mucho. A veces pienso que tienes sabor a café, claro lo imagino. Aunque creo que el café no te gusta.

#MiPrimeraNovela

domingo, 19 de abril de 2020

EXTRACTO NÚMERO DIEZ:


#mi_primera_novela

-Me abrumas, y luego no sé qué hacer. Ya te dije, me gusta estar así, libre, sin rendirle cuentas a nadie, pensamos lo mismo, y ¿sabes? hasta eso es bonito. -Jhos lo miró con mucha dulzura, era la tercera vez que hablaban cara a cara.

Sí. Ese entonces nos conocíamos muy bien porque tu eras genial. Sí. Me encantabas. Sí. Tu voz, tu sonrisa, tus ojos, tu mirada, tu cuerpo. Sí.

-Te escribo porque es lo único que tengo para demostrarte lo que siento. -Levessy sonrió-. No soy bueno para declararme, para seducir, ni siquiera hablo mucho, solo me gusta mirarte y verte sonreír.

-Me encanta que me escribas, no tengo por qué negarlo. Yo sé lo que sientes por mí, si no lo supiera sabría lo que tendría que hacer. -Cortó Jhos-. ¿Recuerdas esa vez?

Sí, cómo olvidarlo, su voz, su sonrisa, su nerviosismo, sí, fuego en los ojos, en las venas, así, la ternura en su mirada.

-Te quiero.

-¿Ves? Eso es lo único que sabes decir. -Con su voz rasposa-. Discúlpame, no quise decir eso.

-Está bien, no deja de ser cierto.

Sí, el malecón, sí, justo ese lugar, ese banquito, ya, era el mejor sitio que conocían los dos, sigue, el aire fresco del atardecer, sí, la brisa del lago sobre sus rostros, más, no era un domingo cualquiera, así.

Ay, París, Levessy la miró fijamente, la tomó de sus manos, las tenía muy suaves, y fuertes. Sí.

-¿Te gustaría ser mi pareja?

Sí, el cantar de las gaviotas, así, el ruido silencioso de los periquitos, más, la vida desgraciada de los perros callejeros, no, el motor de las lanchas sobre el agua, ya, la mujer besando a ese hombre, para, en la esquina donde nada es como parece, sí.

-No quiero hacerte daño, soy muy celosa. No soy buena como pareja, sería una molestia para ti, por eso prefiero estar así, sola. -Su voz, siempre sincera, era muy característica en Jhos-. La verdad es que no estoy preparada para tener pareja.

-Escribamos un diario juntos, construyamos algo juntos, puedo esperarte todo el tiempo que me pidas, solo quiero saber si valdrá la pena hacerlo.

-No sé, pero es bonito lo que dices.

-Solo sé que no puedo renunciar a la persona que más quiero en esta vida. -Sentenció Levessy, estaba convencido que ella era la chica que estaba buscando desde hacía bastante tiempo.

La luz del sol daba paso a la oscuridad, sí, la luna alzaba su imponente luz blanca, así, las estrellas aparecían en el firmamento, ¿ya? los faroles de los postes encendían sus primeros rayos, sí, el crepúsculo daba cuenta que una vez más un día había terminado, si, ya.

#mi_primera_novela

viernes, 17 de abril de 2020

NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO IV:


#DÍA_UNO:

Hoy, no fui a ningún lado. Me quedé leyendo un librito: me encanta leer. Ojalá estés bien. Ojalá estés sonriendo. Ojalá estuvieras conmigo. Ojalá todo. Desde que siento esto nunca he dejado de pensar en ti. Hay días que te pienso más que otros. A ratos, quiero saber por dónde estás, con quién estás, qué estás haciendo. Tengo celos, muchos celos. Solo el imaginarlo me vuelve loco. Tengo miedo de perderte. Me haces falta, sobre todo extraño leer tus “jajajaja” que me he dado cuenta que han cambiado últimamente. Te siento tan real en mi corazón: solo te siento a ti.

Pienso que estoy caminando como un zombie. ¿Sabes? ya es de tarde, cuento los días para que pase esa semana que me “dijiste”. Espero con mucha ansiedad que creo que ya me está consumiendo. Pienso en todo. También pienso en mí. 

Siempre cuando ha pasado las seis de la tarde solía preguntarte: ¿Estás abrigada, verdad? Ojalá que lo estés, sé que lo estás. Ahora lo hago mirando al cielo. Lo hago pensando en ti. No niego que me sale una lagrimita. Un suspiro. Siempre pienso en ti. No puedo renunciar a alguien en quien estoy pensando todos los días. Te lo escribí una vez. Así es exactamente.

¿Sabes qué miro ahora? Un programa que creo que a veces miras. Me gustaría darte un beso, quizás ahí me entenderías lo mucho que te quiero. Pero sé que no va a pasar.

Hoy te escribiría esto por el WhatsApp. Lo he pensado desde la mañana:

Mi querida '...'

Te he escrito tantas veces bajo el cielo inmenso lleno de estrellas que a veces me pregunto:
¿Por qué el cielo no conspira a mi favor?
¿Por qué?

Siempre tengo esas ganas de escribirte porque me nace del corazón. Pero a  veces, se me terminan las palabras. No sé qué escribir. Pero te imagino y surgen ideas maravillosas. Quiero ser tuyo como nunca lo he sido de nadie. Quiero amarte así como lo que estoy sintiendo por ti: tan fuerte, tan yo, tan inocente como orgulloso puedo llegar a ser. Siempre te digo que solo soy yo, y en serio siento que lo soy.

Quiero que sepas que te extraño.

Quiero que sepas que deseo leerte.

Quiero que sepas que eres la única a la que le dedico este tipo de mensajes.

Quiero que sepas que te amo tanto que hasta ahora no soy muy consciente de lo que estoy sintiendo.

Quiero que sepas que a la única a la que quiero es a ti.

Quiero que sepas que puedo estar a punto de morirme, pero que vivo para amarte.

Sonríe siempre...

*******

Me gustas mucho; del verbo te quiero demasiado. Y también del verbo me encantas. Que a su vez viene del verbo: estoy enamorado de ti.

#MiPrimeraNovela

martes, 14 de abril de 2020

NUNCA PENSÉ QUE ME GUSTARÍAS TANTO III:


#DÍA_CERO:

Abrí los ojos como a las 4:41 a.m. de este día: martes. Tenía la esperanza que todo había sido un mal sueño: no lo fue. Agarré el celular, abrí el Whatsapp algo (creo que demasiado) ansioso: no había nada. Entré al Facebook y luego a tu “muro” como solía hacerlo (nada) y solamente se leía: el contenido no está disponible. Habías cumplido lo que me dijiste. En serio que no pensé que lo harías. Lloré.

Soy muy sensible. Eso no me gusta de mí. De repente mis lágrimas salen y no hay forma de pararlas. Por eso trato de ser duro conmigo para no ser así, aunque igual no lo consigo. Hay un conflicto en mí con esa parte. Odio ser sensible.

¿Sabes qué es lo que también me gusta de ti? Que eres muy decidida con lo que dices o haces. Al menos conmigo eres así (quizás eres así porque no te importo o porque yo te volví un tanto cruel conmigo). Y todo lo que yo te diga no te importa porque cuando ya lo decidiste, lo haces, lo cumples...

Pienso que eres fría por fuera, pero por dentro eres muy tierna. Recuerdo esa noche que fue la primera y la única vez que hablamos en persona sobre lo que siento yo por ti. No lo llamo declaración de amor porque no fue tanto así (no soy bueno para ese tipo de “ceremonias”), pero fue bonito mientras duró: una noche mágica que nunca se repitió. Una vez me pediste que te olvidara o que reprimiera esto que siento. No puedo olvidarte porque eres una “niña” que es toda dulzura, porque eres una en un millón. Debes saber que intenté olvidarte, pero no lo conseguí, por eso estoy aquí. Eres música para mí. Así lo serás siempre. Solo quería que me brindaras una oportunidad, ojalá algún día suceda, aunque bueno. Me hubiera gustado que me des la oportunidad de amarte, sólo eso podría pedirte ahora...

Hoy es martes, no es un día cualquiera. Es el primer día que no podré escribirte. No te escribo no porque no quiera sino porque quiero guardar todo esto hasta que finalice esta semana porque me “dijiste” que lo que te “dije” lo harías solo por una semana (si estás leyendo esto es porque lo cumpliste) y de seguro que lo cumpliste. Al final de esa semana leerás lo que he escrito para ti, y sino te lo envío será porque no era un buen momento para enviártelo, pero algún día lo vas a leer porque siempre cumplo las promesas que me hago. Tarde o temprano siempre las cumplo.

#MiPrimeraNovela