miércoles, 14 de octubre de 2020

POR ESO VUELVO A ESCRIBIR:


Cuando dejé de escribir en este mi diario-blog no pensé que lo haría por bastante tiempo. Es verdad, solo ha pasado un mes, pero para mí es como si fuera una eternidad ya que lo hacía con dedicación, intensidad, y otros tantos bonitos adjetivos, y ahora siento que no hay nada de eso. Estaba entre el 'quiero escribir' y el 'ya no lo hagas más porque te hace mal', pero creo que escribir me hace bien, siempre me hace bien. 


Los Recuerdos de Solitude es un lugar que me escucha, no me critica, no me adula, no me hiere, no me juzga, solo está allí aguantando todo sin decir ni una palabra, es como los 'amigos', y yo que no creo en esas cosas... ¿Por qué ya no escribes? ¿qué pasó? ¿estás bien?, esas preguntas de quienes no esperaba nada y de los que sí, ni siquiera un suspiro. Cuando alguien te dice palabras bonitas te sientes feliz, eso es lindo, siempre lo es. Me lo habrán dicho unas cuantas veces a lo largo de mi vida y me sentí en las nubes, como si me provocaran un orgasmo.


Ahora, bueno, hace un mes, dije que volvería a escribir solo cuando yo sería feliz, pero la felicidad parece algo subjetiva, tal vez no existe. Quizás ahora estoy feliz y no me doy cuenta, y por eso estoy escribiendo desde mi celular. Quizás soy muy feliz, pero estoy lo suficientemente triste como para no darme cuenta. Por eso vuelvo a escribir, porque si voy a morir al menos que sea haciendo lo que más me gusta, aunque todavía no quiero morir, pero eso ya no depende de mí.


Ahora estoy aquí, otra vez, un mes después, todo ha pasado rápido. Sigo con mi soledad, y creo que más solo que nunca, cometo errores como todos, intento leer, escucho música, la otra vez tomé vino tinto y muy fuerte y hablaba sandeces; como frutas sin ganas, amanezco mojado (no es producto de la excitación, sino el calor de estar lejos de casa), me duele la cabeza, me duele el alma, tengo más problemas psicológicos, depresión, ansiedad, estrés, ¡ah!, y el TOC ha regresado otra vez, estoy al borde del suicidio (lo intenté dos veces en este tiempo) y se han dado cuenta (siempre están cuidándome), y quiero que el mundo deje de girar por un instante, necesito que se detenga un momento porque estoy muy cansado y no sé cómo empezar otra vez.


¡Ah!, sigo midiendo 1.85 cm. de estatura, ya peso 90 kilos, como de todo menos lo que quisiera comer, jajajaja, ah caray, me desconozco. No estoy triste, pero no sé cómo me siento.


lunes, 14 de septiembre de 2020

TAL CUAL:


Viajaré a Arequipa para un chequeo, pero tengo en mente otras cosas, también tengo miedo. Tal vez algún día me arrepienta de lo que quiero hacer, pero a veces lo más fácil siempre es buena opción. La muerte trae paz porque se supone que en ese momento no sientes nada, por uno, por ti, por nadie. Las personas mueren, los sentimientos mueren, el dolor también.


Cada vez que arribo a un lugar las personas cambian, supongo que eso está bien porque, o no sé, siento que muchas veces solo aparezco en un sitio o conozco personas para mejorar sus vidas y luego empeorar la mía, me gusta ser el centro de atención. Soy muy egocentrista. Siempre lo malogro todo, siempre.


Cuando era adolescente alguien me dijo: nunca cambies, nunca dejes de ser tú, nunca dejes de ser G. Siempre he intentado ser yo. Sin embargo, a veces me doy cuenta que ya no soy ese chico lleno de sueños, planes y metas, me pierdo en el camino. Solo cuando me enamoro aparece ese adolescente y me da coraje porque los sueños siempre deberían estar en/con uno. La vida es injusta.


A veces escucho a las personas sobre sus pérdidas. Perdí esto, aquello. No quiero ser narcisista, pero yo sí sé lo que es perder. Perder personas, cosas, metas, planes. Nunca dejaría de creer en el amor porque el amor no se ensucia, el amor es el motor que guía a las personas. A veces el vaso se desborda, te sirves gaseosa o cerveza y el vaso rebalsa, así es el amor.


Esa persona de aquel 'nunca cambies' ya no está aquí porque un trágico accidente me la robó. Maldita sea. Siempre supe que nunca me pasaría nada igual. Muchos me dicen amor de adolescente, nunca lo fue, fue amor de verdad, era Simone, Mercedes, Patricia. Era incondicional. Es malo traer personas al presente porque no te dejan avanzar, pero duele, duele mucho.


La vida siempre es injusta, nada es justo conmigo, siempre me quita lo que me hace feliz, y muchas veces pienso que conmigo ha sido mucho más cruel. Duele. 


"Perdón por tanto miedo,

perdón porque te prometí que nunca lo tendría,

perdón porque lo tengo".

Estefanía Mitre.


Una vez, el 2007 y luego 2010, leí "Sense and Sensibility" de Jane Austen, siempre me pareció original. De la novela aprendí mucho, pero siempre lo olvido. ¿Cuántas veces me he ilusionado con una persona que al final me ha roto en pedazos? ¿cuántas veces he idealizado a alguien? ¿Cuántas?


La vida es así. Queremos a quien no nos quiere y nos enamoramos de alguien que no está disponible. No todo es felicidad; no siempre la persona que amamos es la indicada.


A veces soy demasiado Marianne. Romántico y me ilusiono con facilidad no sólo en el amor, sino en mi vida en general. Mis emociones rigen mi camino y me enfermo cuando las cosas no son como pensaba y mi alma se rompe en pedazos.


También soy Elinor. Sufro en silencio y no demuestro esos sentimientos que se desbordan dentro mío. La combinación entre ambas es un martirio para mí y hace de mi vida un suplicio porque espero mucho de las personas y no siempre encuentro a alguien que se parezca a mí, que piense como yo. Lo sé porque me pasa, porque soy así.


Y así... Supongo que es una despedida, un adiós, un hasta siempre, no un hasta luego. Dejar de hacer lo que más me gusta es complicado. Antes pensaba que escribir era una manera de hacer catarsis, cuidar mi salud mental, ahora pienso que no. Perdónenme por todo, yo siempre lo malogro todo, siempre la cago. Cuídense mucho. Au revoir.


lunes, 7 de septiembre de 2020

DÍA 373:


**"Solo quiero a alguien que me ame

y que todo sea recíproco.

Alguien que me enseñe que el amor no es complicado.

Alguien que se arriesgue por mí,

así como yo lo haría por ella,

incluso sabiendo que no podría funcionar,

pero haciendo que funcione.

Alguien a quien amar,

alguien por quien luchar,

alguien que me demuestre que me quiere en su vida.

No quiero a nadie más"**

Por favor :)


Gorky Maquera.


NADA MÁS CIERTO:


**"Arruiné tantas cosas que podrían haber sido increíbles sólo porque estaba triste"**

Billie Eilish.


:(


jueves, 3 de septiembre de 2020

DÍA 369:


Me costó una vida subirlo, como una hora, pero me encanta. Uno no solo puede expresarse con palabras, la música o la poesía también son literatura.


"... Es mi situación una desolación..."



martes, 1 de septiembre de 2020

MELANCOLÍA:


Soledad en silencio he vivido yo, si no me equivoco son las letras de una canción. Las canciones solo tienen sentido cuando nos 'tocan'. Algunas con el tiempo dejan de tener significado.


Bueno, de canciones no trata este post, mejor se lo dejo a los expertos. No podría hablar de algo que no sé o solo porque lo leí y tengo buena base, las cosas como son. Por eso no hablo de literatura, solo me gusta expresar con palabras sencillas lo que siento. No voy a usar palabras rebuscadas para ser más culto, eso no es lo mío.


En realidad, este post me sale del corazón (es un decir, obvio) y con mucho dolor. Nunca había pensado de esta manera, siempre creí que podía hacer algo más, pero me pongo a pensar y digo, y, si estas son mis últimas letras ¿qué tendría que escribir?


Hace mucho que no escribo. Han pasado muchas cosas, pero no les contaré nada hoy. No puedo, simplemente no puedo. Tampoco quiero ser dramático ni pesimista ni negativo, solo quiero expresar lo que siento ahora, como siempre. Y ahora no estoy bien.


Siempre me acusan de ser pesimista, negativo, pero no lo soy. Soy realista y vivo bajo esa perspectiva. Lo de leer va más bien, alguna vez lo escribí, como una forma de desapegarme del mundo real, olvidarme de vivir, ¿acaso no sirven para eso los libros?


No me siento bien. Es fácil decir estoy bien, pero por dentro todo es un suplicio, no lo estoy. Duele todo, tanto dolor físico y psicológico. Me siento cansado, agotado, desmotivado, sin ganas. Me dicen que debo moverme, pero no puedo.


Cuando estás a punto de "irte" lo primero que piensas es en todo, en ese todo literal. Ni siquiera puedes despedirte de las personas que quieres, uno o dos, ni hacer una llamada, ni siquiera llorar. Todo es niebla. De repente ni siquiera ya importan tus sueños, sino aferrarte a la vida. De repente solo piensas en cómo sería la vida sin uno. Y ese uno eres tú, soy yo. De repente solo dices, no quiero morir, o tal vez sí quiero, pero no debo. ¿Cuántas veces he pensado en suicidarme? Los dedos de las manos no son suficientes. Esta vez el suicidio no tiene nada que ver.


Soy muy débil emocionalmente, el estrés me ataca rápido, la depresión me hunde, la angustia me mata, la soledad me ahoga. Lo que vivo por dentro muchas veces no se manifiesta por fuera. Pero estoy, estoy aquí, no creo que sea para sufrir.


No sé qué me pasa. Solo quiero llorar y estoy... no sé cómo. Salen lágrimas, gota a gota caen, se pierden en los cachetes, siguen las líneas del rostro y desaparecen. No estoy bien. No estoy nada bien. Y si me aferro a la vida es porque tengo sueños que no he cumplido todavía y que es la razón por la que todavía sigo luchando.


UNA REALIDAD DE LA QUE ME GUSTARÍA ESCAPAR:


Alguna vez lo dije, me dije a mi mismo, el virus se está llevando a la mejor generación que conozco, la de nuestros padres y abuelos, los que para tenerlo todo tuvieron que sufrir, hacer grandes esfuerzos y así conseguirlo, los que tuvieron -al menos para mí- la mejor educación, la del respeto hacia los mayores, la del cuando es no es no, la del si no haces tu tarea te toca palo, la de que la educación entra con golpes.


Se está yendo esa generación, con miles de defectos, pero con muchas más virtudes. Y se está quedando -me da pena decirlo- los que ni siquiera debieron nacer. Es verdad, tal vez no fueron planificados, tal vez solo fueron un error en la cuenta del mes, una canita al aire, un se me escapó, el ¡uy! lo hice adentro, la calentura de una noche, y a pesar que bien podrían ser un error no deberían no merecen estar aquí.


Solo vean las noticias, esto yo no lo he inventado, la pólvora siempre ha existido. Jóvenes borrachos que viven por vivir, que no tienen sangre en la cara, que son verdaderos hijitos de mamá o papá, que no saben lo que les costó a sus padres llegar donde están.


Una sarta de babosos que lo único que hacen es gastar a diestra y siniestra lo que no es de ellos. Que entendieron mal, cual si fueran salvajes, el sentido de libertad. Los que dicen que solo viven en el presente y por ninguna razón piensan en un futuro y mucho menos en un pasado en el que no estuvieron, pero que son parte de él. Los que tienen un trabajo y todo lo que ganan lo van destruyendo, derrochando. Los que no entienden nada cuando se les dice algo... Los que...


No estoy en contra de nadie, no apunto con el dedo a un nombre propio. Solo estoy en contra de una generación que no sabe lo que es sufrir para tener lo que tienen, que lo único que sabe es gastar y derrochar vida. Estoy en contra de una generación de la que, lamentablemente, soy parte, pero con la que no me identifico para nada, y no porque me crea un ser superior, sino, simplemente, porque sé de dónde vengo, sé cuánto sufrí, sé qué es no tener nada, y de lo que me costó estudiar en una universidad que no me dio nada más que solo un cartón. Los libros, la literatura, me lo dieron todo, esa es la diferencia.


Se está yendo una generación que no tenía nada, pero que se lo ganó todo a base de esfuerzo. Se está yendo la generación de nuestros padres y abuelos, la generación que ya pasó la base 5, pero que la juventud la lleva por dentro.


Esta generación, mi generación, no merece la vida que tiene. Si he inventado algo, pido disculpas. Si estoy equivocado pueden encender el televisor, ver el noticiero. Hasta los medios y los que son parte de ello no merecen existir.


Ellos son los que deberían morir. Esa generación debería desaparecer. Pero como lo dije alguna vez: Las personas malas, que lo tienen todo fácil, siempre viven, y los que son buenos, los que no tienen nada, sufren, esa también es una realidad. Eso no es ser pesimista.