Nunca me he considerado un ser especial, pero algo debo tener,
sé que lo tengo, no sé por qué. Soy un alma triste que está buscando
respuestas. Hace 16 años encontré una manera de darle sentido a mi vida, (...),
un bonito término para encontrarme conmigo mismo y sobre todo para conocerme de
pies a cabeza, de alma a espíritu, una cura perfecta a mis trastornos, pero
ahora lo uso de distinta manera. Por mi bien y por el bien de otros lo hago,
desde hace mucho.
Es cierto, estoy hecho de tiempo y de experiencias, de vida...
Así que hoy en mi cumpleaños, este es todo (no todo) el tiempo que llevo
dentro, hasta ahora:
Querido:
Nacerás un lunes a las cinco de la tarde, del quinto mes de un
año impar, del siglo pasado y de la última década, justo en el crepúsculo, al
menos eso te dirán tus padres y no tendrás otra opción más que creerles porque
ellos te procrearon. Todos te esperarán con mucha ansiedad, así como lo
hicieron cuando nacieron tus hermanas; pero nunca sabrás lo felices que fueron
cuando verás la luz de las estrellas por primera vez y verán que tenías algo
colgadito (jajajaj) en tu cuerpito, se darán cuenta que serás varoncito, el
primer varón de la familia y el último. En realidad, no recordarás nada, tampoco
querrás recordar. Solo intento que recuerdes.
Pasarán algunas horas y aprenderás que el amor no tiene nada que
ver con la sangre ni con eso que te contarán cuando seas adolescente. Todavía
eres demasiado pequeño como para darte cuenta. También aprenderás, aprenderás a
respirar en este mundo, te darás cuenta que en el vientre de mamá todo era más
fácil, ahora ya no lo es, hasta te parecía que era más calientito. Te hubiera
gustado quedarte allí un poco más de tiempo.
El primer año te la pasarás llorando porque no sabías hablar.
Cumplirás 3 años y tus hermanas te adorarán, lástima que con el tiempo
cambiarán un poco. Tu vecinita vendrá a tu cumpleaños por primera
vez y aprenderás que las hermanas también pueden elegirse, vivirán una vida
tomados de las manos, durante un tiempo. También aprenderás que nada dura para
siempre, eso con los años irá creciendo, aunque ese entonces no te darás
cuenta.
Cumplirás 5 años y aprenderás junto a tu perro que la
incondicionalidad no necesita palabras, se demuestra con actos y él lo hace
saltando y moviendo la cola. También aprenderás, junto a tus compañeritos de
jardín, la importancia de la aceptación y la solidaridad, y pensar que no
quisiste ir al jardín por temor a la profesora. Esta será la edad en la que por
un descuido de tus padres casi perderás la visión del ojo izquierdo y desde
entonces estarás condenado a llevar gafas de por vida. Si hubiera encontrado la
forma de decírtelo, lo habrías evitado. No les tendrás rencor ni mucho menos
rabia, a veces las cosas suceden sin que nadie pueda evitarlo. Es que
aprenderás que ser niño también conlleva una gran responsabilidad.
Entre los 6 y 8 años de edad, ya irás descubriendo el mundo.
Algunas personas cercanas a la familia comenzarán a irse a la eternidad.
Descubrirás que el “vivieron felices para siempre” con el que nos hacen crecer
los cuentos no es más que una vil mentira bonita. En la escuela conocerás a
Dios y crees en él, en realidad eso viene de familia. Junto a los juegos
sociales también gustarás de los campamentos. Serás un niñito bien que aún no
le importaba nada y aceptarás órdenes sin quejarte, tampoco pensarás en
revelarte, al menos no por el momento.
Diez años pasaron desde ese lunes y quien diría que empezarás a
cantar en un coro de niños de la Iglesia Adventista y tampoco pensaste aguantar
bastante tiempo en una escuela de carácter religioso, pero lo hiciste. Eso
habla bien de ti. Comenzarás a amar la música y a muchos de sus intérpretes. Lo
romántico se te pegará con anormalidad. Ya no podrás vivir sin ella.
Cumplirás 11 y comenzarás a escribir. Es como un bonito secreto.
Lo haces porque eres demasiado tímido como para hablar y las letras no son más
que un cuaderno en un cajón. El primer día de colegio fue como una pesadilla,
pero tenías que obedecer, a ti que te gusta llevar siempre la contraria.
Fallecerá tu perrito. Nunca comprarás ni pedirás uno por temor a perderlo. El
apego causa infelicidad, pero eso lo aprenderás a los 21 años.
Durante los 13 y 14 años serán la época más feliz de tu
adolescencia. Uff, si te contara lo que harás. Además harás lo que quisiste,
sin darte cuenta en lo absoluto de las cosas. Amigos, mujeres, alcohol. Es que
el mundo es un lugar lleno de primeras veces por explorar, primeros amores,
primeras decepciones, primeros rechazos, primeros enemigos, profundas
amistades, pero que pasado todo este tiempo algunas te acompañan hasta hoy.
Leerás con cariño la primera carta de amor que recibirás de esa niña linda y
todavía te sonrojas cada vez que lees la primera que enviarás. ¡Ay, el amor!
desde esas épocas te va comiendo el cerebro. Conocerás a tu primer amor
platónico. Un día, conocerás la poesía, a Neruda y a sus amigotes románticos.
Te volverás un romántico con tintes realistas, tan tú desde ese entonces.
Siempre que te enamores perderás la cabeza, la cordura y serás muy pasional y
obsesivo, nunca cambies esa tu manera de ser, yo sé por qué te lo digo.
Sin embargo, lo que más quieres en verdad son unas ansias
tremendas de libertad que nunca serán saciadas del todo. Pero lo intentarás y
eso vale mucho. ¡Ah!, fue la época en la que naciste otra vez y conociste al
amor de tu vida: la literatura; pero nunca se llevarán bien del todo, se
odiarán, se amarán, no hablarán, se hablarán otra vez, pero siempre estarán
empujándose uno al otro, como una relación de amor-odio en el que nadie
entiende al otro, una relación tóxica desde que la conociste, ambos tan
obsesivos. Llegará un punto en que las inseguridades serán pan de cada día,
pero aprenderás que el tiempo pone las cosas en su lugar, pero eso cuando ya
cumplas 15.
Antes que cumplas 15, en el verano de ese año, comenzarás a leer
tu primer libro completo y lo harás a conciencia: "Harry Potter y el
prisionero de Azkaban". Luego los demás libros de la saga te harán amar la
lectura, es que Harry Potter es la mejor saga que existe. Sabes bien que no
elegiste esto, por alguna razón pasó y quizás la respuesta la irás encontrando
con el tiempo. Te darás cuenta del valor del tiempo y qué siempre hay una forma
de volver atrás y eso te tendrá obsesionado durante toda tu vida porque fue un
bonito descubrimiento y te sentirás orgulloso. Ese también será el momento más
feliz de tu vida, es que encontraste la compañía perfecta para tus días de
soledad: los libros. No hay nada como una historia para olvidarse del mundo por
un ratito, solo cuando lees te olvidas del mundo.
A los 16 años apagarás tu vida. Será el primer apagón que durará
siete meses. Emocionalmente en off. El silencio es bueno si no se apodera de
ti. El silencio te habla cuando nadie está para ti. Silencio hasta cuando
hablas.
A los 17 y 19 te divertirás porque no aparentas la edad que
tienes, pareces más viejo de lo que eres y lo disfrutas a mil. Estudias solo
para darle gusto a la familia. Cuando tengas 17 descubrirás mentiras sobre tu
historia, todo cambiará y se romperá, pero por esos años conocerás a la única
persona que te cambiaría por completo, de hecho ya no eres el mismo de siempre.
Desde entonces no dejarás que nada ni nadie cambie tus maneras y es que solo
una vez se encuentran personas que te marcan la vida. Cuando cumplas 18
sentirás que eres libre, en un sentido literal. Obtendrás tu DNI azul-verdoso
(jaj) con una firma que ya no podrás cambiar (ni modo). Tú y tu firma tan
cursi. A los 19 pensarás que en ese accidente morir habría sido un gran alivio.
Recordarás con emoción la vez que leíste "Viaje Al Centro de la
Tierra" de Julio Verne en solo ocho horas, quizás no sea una hazaña, pero
ese día no almorzaste. Recién a los 19 aprenderás a guardarte muchas cosas para
ti y no contárselo a nadie, es que eso te hace demasiado bien.
A los 20 años el niñito bien se revelará. Cometerás todos los
errores de los que luego te arrepentirás. Irte a Chile por seis meses fue lo
mejor. Por un tiempo se te pegará ese acento sureño que luego olvidarás.
Llegarás a la Madre Patria por una beca y prometerás volver y la promesa
todavía sigue en pie. Pero algo va a pasarte porque ya no creerás en Dios y no
irás más a la iglesia. Razones te sobran, motivos son muchos. Conocerás
personalmente a una persona que amas y admiras. Otros creerán que empiezas a
conocer “famosos”. Seguirás leyendo a conciencia y a veces encerrado en casa,
sobre todo los fines de semana. Adoras estar sólo, aunque las maneras y las
formas las detestas. Te darás cuenta que siempre hay tiempo para todo, para
leer lo habrá más.
A los 21 años, un año más. Descubrirás que no te gusta trabajar.
Tomarás una decisión. Pilar Sordo, la psicóloga chilena, te enseñará que el
apego causa infelicidad. Pero nunca lo entenderás y seguirás con lo mismo todas
las veces que puedas. Empezarás a inventar frases bonitas para ti, de entre
ellas solo una la utilizarás en el futuro cercano. Todas las guardarás bajo
llave porque pensarás decírselo a la persona más especial que conocerás en el
futuro. Pero te darás cuenta que con esa frase te equivocaste de persona. De
los errores se aprenden, errores que no merecen ser recordados.
Cumplirás 22 años y volverás a estudiar. Lo ojos de tu padre
cuando se entere lo que estudiarás. "Es normal que haya reaccionado
así", pensarás. Por otro lado, tendrás demasiadas partes rotas, pedirás
una señal y llegará como por arte de magia. La fe se vuelve pilar y confiarás
en ti como no lo hacías desde hace un tiempo. "Si estoy demente al
sentirlo tanto eso es una bendición", cada vez estarás más obsesionado con
ello. Además llegará tu...
Esta época será el momento en que apagarás tu vida por unos años,
en suma 4. El segundo apagón. Estudiarás. Te darás cuenta que trabajarás en
algo que no te gustará, pero ese lugar te dará dinero para viajar y te hará
conocer algunas personas que marcarán tu vida una y otra vez. Un amor breve
pero profundo y una amiga que será una excepción en un entorno hostil...
Dejarás de leer porque te dará el síntoma de abstinencia a la lectura, jajaja,
un término que tú mismo inventarás, en realidad no sabes porque lo dejarás,
durará 2 años y dos meses. Pero lo superarás.
Luego le darás luz a tu vida una vez más. Después de meses y
meses seguirás mirando de frente, nunca bajarás la cabeza ante nadie, te
llenarás de prejuicios y estarás triste, pero feliz; con menos amigos de los
que hubieras esperado, incluso habiendo aprendido que las amistades también
rompen el corazón, pero con lazos mucho más profundos con los que quedaron y
con los que irás conociendo en ese nuevo camino que te abrirá la vida. No
dejarás que nada ni nadie cuestione tu pasión por la literatura, el lenguaje, las
matemáticas, el fútbol, el teatro y la torta de chocolate y seguirás
escribiendo porque la vida te dará demasiado para decir como para ahogarte en
silencios.
Justo hoy, a ese niñito de la foto le dirás: "¡Guau! ¡Cómo
has crecido pequeño! No te exijas tanto, no estás donde siempre quisiste estar,
pero estás aquí y aún de pie y eso no es poco, aunque no es suficiente, nunca
es suficiente si vale la pena. Entre errores y todo cuesta arriba has sabido
levantarte.
¡Guau! ¡Estás vivo! Aprendiste a vivir con intensidad, sueños,
pasión, emoción, guardando lo más importante solo para ti, obsesionado en lo
que quieres, convencido que no hay nada mejor que ello, como en una novela de
Edgar Allan Poe, de Dumas y de Flaubert, de esos grandes escritores que leíste
de adolescente y aún lees, y de los dos que te volvieron la vida patas arriba:
Sartre y Camus. Mencionarlos a todos se haría una lista larga, aunque no
mencionarlos es algo injusto.
Está bien si te frustras, si lloras en exceso, si te derrumbas,
si luego no sabes cómo levantarte de cama ni a dónde ir; pero sonríe pequeño y
lo de pequeño es porque lo sigues siendo. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS MI QUERIDO GORKI! Y
lo de querido te lo digo en serio. Aunque no te soporto y detesto tus
trastornos y me haya costado mucho, aprendí a quererte así: tan imperfecto e
inseguro.
Y ¿sabes? nunca lo olvides, nadie escribe mejor que tú, solo tus
escritores favoritos..."
¿Ves? Aunque siempre lo dudes y no sé por qué lo haces, todo
valdrá la pena. Te costará mucho entenderlo, pero sí valdrá la pena haber
nacido.
Y ahora, justo ahora, llegó el momento de apagar tu vida. Ya son
tres veces, tres intentos, no lo dudes, también valdrá la pena. No quieres
hacerlo, pero tienes que y debes, las circunstancias te obligan y a veces todo
vale y es necesario para estar mejor, mucho mejor. Pero ¿sabes? tú eres el
mejor, la mejor persona que conozco eres tú.
I love you.






