Querido blog:
(Realmente, como si existieras)
A veces ya no quisiera escribir. Para qué, no tiene sentido, no me ha llevado a ningún lugar, y eso no me gusta. Siento que he perdido esa ruta que me llevaba a seguir escribiendo, ciegamente, pero aprendiendo, aprendiendo mucho.
Hoy, 01 de septiembre, es un día muy importante en mi calendario. Han pasado muchas cosas, pero hace un año comencé nuevamente, hace un año empezó todo de cero, hace un año inició mi cuenta, una cuenta que no quiero que nadie ni nada la malogre, que esa cuenta siga hasta el final, y si aparece alguien para destruirlo, lo siento, la cuenta es más importante.
Comencé a estudiar otra vez, ese es un buen inicio. Y dije, esta vez con pie derecho, pero no importa cómo inicies sino cómo termines. Eres un bicho raro dentro de un mundo común. Eres mayor que todos tus compa's, eso también es raro, pero está bien. Te gusta estudiar, en realidad, lo haces para estar bien. Cualquier sacrificio, cualquier costo, es importante porque al pagarlo se recibe otro de igual magnitud. Hay quienes no entienden esa frase. Todo tiene un costo y yo siempre he estado dispuesto a pagarlo. 5 años más.
Hay quien me dice 'no puedes pasar por encima de las personas'. Es que no han entendido mi frase. Cuando me refiero a pagar solo me refiero a mi o quien la dice, y ninguna persona tiene algo que ver. Para mayor entendimiento podría servir la novela "El Retrato de Dorian Gray" de Óscar Wilde. A lo que voy, puedo ser un miserable con tal de escribir una bonita historia para trascender, o ser una gran persona y dejar de escribir. Ambas son válidas para conseguirlo. Pero el precio que soy capaz de pagar no tiene que hacerme daño ni perjudicar a otros, así no funciona.
También marqué ese inicio por un motivo. No lo voy a mencionar, pero lo guardo en mi corazón para que al decirlo no se malogre. A veces es bueno no decir nada, estar callado para que no te hagan daño. Quien calla nunca otorga. A veces es bueno callarse y dejar que algo se quede tal cual porque el costo es muy alto para lo que se recibe.
Un año y han pasado muchas cosas que mencionarlo sería muy tedioso. Frustraciones, soledad, dolor, felicidad, amor propio, escribir. No soy un ser perfecto, pero desde mi imperfección escribo para todo aquel que le gusta leerme. En realidad, no me leen a mí, leen a mi cerebro, lo que pienso, lo que es y será, eso es bonito. Sé que no tengo nada aún, pero quiero tenerlo todo o dejar todo en alguien más porque la vida es frágil, ese hilo puede romperse en cualquier momento.
Y otra vez, todo el mundo sabe que quiero ser escritor; es decir, a nadie se lo he mencionado, pero es implícito, está en mí. Está mal que sepan porque cuando las personas saben siempre buscan una manera para hacerte daño, queriéndolo o sin querer, siempre ocurre, yo pienso así, no tienes porqué pensar de esa manera.
Pero mi sueño, mi más grande sueño es crear una Fundación para que los niños tengan mejores oportunidades, yo nunca la tuve, esa es la razón principal. Eso te contaré en otro post. Solo sé que debo hacerlo, desde donde esté y con lo que tenga en mis manos. Y si hay personas que se sumen, bienvenido sea, sino que no estorben.
Y la cuenta comienza, otra vez. Día uno de dos, día dos de dos, día tres de dos..., octubre, noviembre, diciembre,..., 2021, 2022, 2023... Así los días pasan como si fuera poesía, arte para los ojos que no ven.
El sentido de Los Recuerdos de Solitude sigue en pie.
Hasta otro día.
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