"Él era consciente de que no la amaba. Se había casado porque le gustaba su altivez, su seriedad, su fuerza, y también por una pizca de vanidad suya, pero mientras ella lo besaba por primera vez estaba seguro de que no habría ningún obstáculo para inventar un buen amor. No lo hablaron esa primera noche en que hablaron de todo hasta el amanecer, ni habían de hablarlo nunca. Pero a la larga, ninguno de los dos se equivocó". ("El Amor en los Tiempos del Cólera", 1985).
Recuerdo cuando la leí. Sentado en un ladrillo, en la azotea del segundo piso de la casa de mi madre. Hacía sol, corría viento, había ruido horrible en el ambiente, pero mi mente concentrada en las más de 500 páginas de esta novela que sin lugar a dudas me hizo amar mucho más la literatura. Me refiero a "El Amor en los Tiempos del Cólera", de uno de mis autores favoritos del boom latinoamericano: Gabriel García Márquez.
Se supone que debía leerlo en cuarto de media, en el curso de lengua y literatura, pero no fue así, recién lo leí el 2007, desde el 13 de marzo hasta el 27 de ese mes, 14 días en los que la aventura de esos tres personajes maravillosos me encandilaron enormemente, donde se muestra al amor en su máxima expresión.
A mis 16 años fue la primera vez que leí una escena erótica en un libro, de las muchas que hay en la novela, películas hay muchas, pero esta fue memorable, y lo recuerdo como si fuera ayer. Cuando, en su primera noche de bodas Fermina y el doctor, duermen. La descripción, las palabras, me excitaron como si yo estuviera viviendo ese pequeño momento, además que no puedo negar que la escena es muy graciosa, me da mucha risa ahora que la vuelvo a releer:
*******
No es un libro imprescindible ni muy importante, pero uno puede pensar que después de haber obtenido el máximo galardón de las letras, Gabo no sorprendería más, pero vaya que sí lo hizo. No está a la altura de "Cien Años de Soledad", pero lo vale, por la manera en cómo está contada la historia, en base a recuerdos del pasado tras un breve paso por el presente.
"Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados". En todos sus libros, García Márquez, comienza con una frase memorable que te insita a leerlo.
¿Cuánto esperarías por el amor de tu vida? ¿Qué es el amor? A lo largo de sus líneas vamos descubriendo el sentido y significado a esas preguntas. Una historia poco convencional, una historia de amor contrariado entre Florentino Ariza y Fermina Daza. Una bonita descripción del amor en las distintas etapas de la vida, donde lo romántico no llega a ser cursi.
Los personajes son construidos y concebidos con enorme maestría. Florentino es un muchacho escuálido y retraído, y Fermina Daza, una colegiala de andares altivos, o como dice el libro, de caminar de una gacela/venada. Él recita toda la poesía muy a lo romántico; ella lo escucha por las noches y roba tiempo a sus tareas para enviarle cartas de amor. El padre de Fermina será quien termine con esa alucinación de los enamorados y los separa durante casi toda la vida.
García Márquez logra lo impensado, usa todos los tópicos del amor romántico, pero la historia en sí misma no es nada cursi. Es una hermosa historia de amor y muy bien contada, de la categoría de un verdadero ganador del premio Nobel de Literatura.
El estilo de Gabo, al describir detalladamente todo lo que hay dentro de una escena no te aburre, pero el mismo texto te exige como lector a entregarle mucha concentración para no perderte en los laberintos de las descripciones y los distintos escenarios a los que te lleva.
El libro está dividido en seis partes, pero son como un todo ya que la prosa fluye como una catarata y sin darnos cuenta dentro de la historia transcurren 53 años, 7 meses y 11 días.
*******
El libro me enseñó a no ser conformista, a siempre querer más, que el amor existe y en cada momento es muy distinto, se vive de diferente manera. Pero sobre todo me enseñó a amar muchísimo más la literatura, la lectura y la escritura, porque usando bien las palabras se podía hacer magia.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario