"Solo deseo trascender en espacio y tiempo, dejar huella y
por qué no, morir".
Hola, me hago llamar Lapislázuli. Leer me hizo un ser solitario, sensible, triste, intenso y egoísta. Todo sucedió por desamor. Cuando tenía 15 años dejaron mi corazón hecho pedazos y como consecuencia de ello encontré en la literatura mi vía de escape de un mundo que detesto. Escribo desde los 15 en hojas de mis cuadernos vacíos. Creo en el amor, en su fuerza, y así como el dolor, es un motor que nos mueve. Este espacio es la recuperación de todos mis escritos y un lugar para conocerme mejor.
domingo, 24 de noviembre de 2019
jueves, 14 de noviembre de 2019
EXTRACTO NÚMERO UNO:
#MiPrimeraNovela
La acompaño. Vamos a la feria del
libro. Recorro cada stand, cada centímetro con un placer excitante. Miro, reviso.
Mira, pregunta. Pienso. 'Demasiado cerca y tan lejos a la vez'. Suspiro. 'Un
bonito regalo sería un libro, siempre que lo abra pensará en mí, pero... ¿cuál?
"Las Mil y Una Noches", "Los Hermanos Karamazov", "El
Amor en los Tiempos del Cólera", "Madame Bovary", o ese clásico
de Jane Austen: "Orgullo y Prejuicio", 'costo: 70 soles, tapa dura'.
Los lunares en su mejilla derecha,
rosada, blanca y suave, forman una constelación de cuatro estrellas a la que
los astrónomos la llaman con el nombre de Cruz del Sur. ‘Es pecosa y se ve bien’.
Su nariz respingada y pequeña parecía olfatear los buenos libros que nos
gustaban, la buena literatura, como la llamábamos ese entonces. ‘Su voz’,
suave, delicada, me hacía imaginar el destino cruel de los amoríos en luna
llena, de las noches de placer desmedido, de los faroles que se prenden y
apagan cuando te olvidas que aún estás vivo.
–Quisiera leer esta de Balzac,
"Papá Goriot", sí. –Dijo con una hermosa sonrisa seductora, que
formaban dos hoyuelos en sus mejillas, mirándome, a la vez que alzaba un
librito en tapa dura y formato de bolsillo. '¿Cómo decirle que no?' –¿Qué
opinas? ¿Qué te parece? El gran Balzac, retrato de toda la sociedad francesa de
su época. La que nos gusta.
‘Sí, nos gustaba’. Me gustaba París
desde que empecé a leer a Sartre. Creo que la vez que abrí "La
Náusea" me sentí más... vivo y menos vivo a la vez. La cultura francesa
que siempre imaginamos y que nunca conocimos más que solo en los libros que devorábamos.
Ella hablaba. Parecía perfecta, ‘lo es’. Le gustaban las novelas, pero más que
ellas, amaba leer. Sus gustos no eran cerrados a los grandes escritores de
todos los tiempos. Leía toda la literatura existente, obviamente de la buena.
'Me acercaría, la abrazaría y quién sabe, iría un poco más'. No lo aparentaba,
pero era muy sensual, al menos así la veía. Creo que cada uno ve lo que quiere
ver. No era tan alta, medía 1:72 centímetros, solo le llevaba por media cabeza.
Le gustaba usar taco alto porque se sentía orgullosa de ser como era y tenía
porqué.
Sus ojos, tras esos cristales
circulares y transparentes, se veían pardos, blancos y resplandecientes, eran
grandes y redondos, con sus pestañas dobladas hacia el cielo de forma natural;
me hacían preguntar sobre cuán perfecto podían ser algunas personas, pero todo
cae en una imperfección: nadie es perfecto.
Sus cabellos, siempre sueltos, un
poco más por debajo de los hombros, la hacían notar más bella que de costumbre.
Era color negro. 'Sí', aunque una vez me preguntó sobre qué pasaría si se lo
pintara de otro color y yo le dije que estaba bien, pero tal cual también le
quedaba estupendo. Creo que una mala respuesta, 'sí'. Siempre he sido inseguro
y se notaba tan clarito como lo es el agua cuando cae del cielo.
Yo siempre caminaba detrás de ella
por dos razones. Una, era para no molestar a las demás personas que circulaban
cuando íbamos a algún evento o ese en el que estábamos ahora, la feria de
libros del parque Manuel Pino. 'Excusas, simplemente excusas'. Lo real, era que
me gustaba verla por detrás, apreciar su silueta delgada no en un sentido
sexual o 'tal vez sí', sino más bien porque era una forma de hacerla sentir que
había alguien importante detrás de ella, cuidándola. Quería sentirme
importante. En ese tiempo, tal vez lo era.
#MiPrimeraNovela
lunes, 11 de noviembre de 2019
RECUERDOS:
Quedan entre tanto y tanto, solo
estos recuerdos de soledad porque nunca pensamos vivir una vida sin ella. Ayer
es como si fuera anteayer, pero todo es hace un año atrás. Ese fatídico 11 de
noviembre quedará en nuestras memorias en la que aunque no quisimos supimos
darle una bonita despedida.
El cáncer no mata, nunca lo ha
hecho, aunque solo cuando te toca nos damos cuenta que sí se puede hacer algo o
mucho (en realidad quieres hacerlo y no hay la manera de lograrlo), y que
muchas veces el silencio vale más que decir a tus seres queridos que mamá
padece de cáncer terminal. Las mentiras nunca duelen como las verdades.
Ya es un año y sin darnos cuenta
aún mantenemos a la familia unida, algo que ella siempre quería. Y las cuatro
'luces' de mi vida, mis hermanas, aunque no lo saben, son lo más importante
para mí. Y luego están las que no y junto a mí, tenemos algo de luz en nuestras
vidas.
jueves, 7 de noviembre de 2019
PRÓLOGO:
(Y así comienza mi primera
novela... Escrita en papel carbón, con lápiz B2 y con la primera chica de mi
imaginación... Haber en qué puerto termina. Con firma y sello de MG).
PRÓLOGO
–Eres muy... Insoportable.
Le miró con una expresión fría. Sus
ojos fijos hacia un punto lejano, como si su mirada atravesará tras de mí. No
supe qué decir.
–No me gustas –Esa voz, fría y
desoladora, atravesó mi pecho como un clavo traspasa la madera. Continuó –Pero,
al menos dime algo...
Jhosbenia se había convertido en
esa persona que él tanto temía: fría. La que antes con un abrazo le hacía
sentirse bien. Ante esa situación, él no supo cómo reaccionar. Si hubiera
podido irme lo habría hecho, pero ella me tenía, me tenía bajo su 'dominio'.
Nunca supe en qué momento habían cambiado los papeles. Ni nunca lo supo. Ella,
tampoco.
lunes, 4 de noviembre de 2019
DÍA 65 - ASÍ ES COMO LA RECUERDO:
Desde que empecé a leer, también me
gusta escribir. Siempre lo hacía en cuadernos y aún lo hago. Escribir es un
camino para estar bien conmigo mismo. Leer fue la casualidad más bonita que ha
sucedido en mi vida.
Para mí, leer es como tomar un
avión para viajar a París, Londres, Madrid, Moscú... El país de esos grandes
escritores que admiro.
Solo hay una verdad y es tal y como la
recuerdo. Leo por desamor, cuando tenía 15 años
dejaron mi corazón hecho pedazos y como consecuencia de ello encontré en la
literatura la compañía perfecta para mis días de soledad.
Aquí, solo intento escribir lo que
a mí me gustaría leer. Sé que aún no escribo bien, pero voy aprendiendo y estoy
mejorando, lo sé porque me conozco.
Aquí dentro están mis recuerdos, mis
sueños y todo lo que quiero llegar a ser ahora... (Para ti, que leíste esto primero).
miércoles, 30 de octubre de 2019
lunes, 28 de octubre de 2019
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