Hola, me hago llamar Lapislázuli. Leer me hizo un ser solitario, sensible, triste, intenso y egoísta. Todo sucedió por desamor. Cuando tenía 15 años dejaron mi corazón hecho pedazos y como consecuencia de ello encontré en la literatura mi vía de escape de un mundo que detesto. Escribo desde los 15 en hojas de mis cuadernos vacíos. Creo en el amor, en su fuerza, y así como el dolor, es un motor que nos mueve. Este espacio es la recuperación de todos mis escritos y un lugar para conocerme mejor.
viernes, 14 de junio de 2019
miércoles, 12 de junio de 2019
SIN TENERLO, CORAZÓN DE POEMA:
Escribo aquí, desde un lugar sin nombre,
eso que todavía no es
noviembre.
Desde mi soledad en inmenso frío,
desde una calle con alumbrado
sombrío.
Mi corazón, alma de poema, me incita con ímpetu, a coger un
lápiz,
mejor sin punta fina, y escribir con mucha esperanza:
“No encontrarás respuestas en lugares
donde no hayan luces que
te alumbren”.
Gorki Maquera
EN LA ETERNIDAD:
Hace 7 meses mi madre falleció víctima de cáncer,
una enfermedad
que en su estado más avanzado sigue
cobrando la vida de miles de personas en
todo el mundo,
como si fuera suya.
Supongo que las personas que se van hacia el más allá,
nunca se
van del todo de aquí, siempre están,
siempre se quedan,
tal vez no de la manera
que uno esperaría.
Están aquí sus sonrisas, sus llantos, sus miradas,
sus caminares
cansinos, sus enseñanzas...
Están aquí todos sus recuerdos,
los que subsisten en
la eternidad, en la memoria.
(G.M.)
domingo, 9 de junio de 2019
DÍA NÚMERO 14, SEMANA 2, JUNIO: la pena.
“No negar la emoción,
expresarla y tomar contacto con la fragilidad para que desde ahí salga la
fuerza para soportarlo” Pilar Sordo.
La otra vez, caí en la cuenta de que la extrañaba;
para qué decírselo si no le importo.
para qué decírselo si no le importo.
La otra vez, cuando viajaba,
vi un bonito reflejo en la ventana del auto, su rostro.
vi un bonito reflejo en la ventana del auto, su rostro.
La otra vez, cuando caminaba,
escuché una canción en Spotify, me recordaba a ella.
escuché una canción en Spotify, me recordaba a ella.
La otra vez, me senté mirando el lago, el agua,
dejando pasar el tiempo para regresar a clases.
dejando pasar el tiempo para regresar a clases.
La otra vez, intenté no pensar en ella;
cada que lo intento empiezo a pensar(la).
cada que lo intento empiezo a pensar(la).
La otra vez, la soñé, supongo que la extraño;
para qué decírselo, para qué,
está feliz cuando no la molesto.
La otra vez... sí, la otra vez.
para qué decírselo, para qué,
está feliz cuando no la molesto.
La otra vez... sí, la otra vez.
sábado, 8 de junio de 2019
LA SEGUNDA VEZ:
¿Alguna vez mendigaste amor? Es la segunda vez que me pasa. Cuando
te das cuenta no sabes si llorar o reír, una sensación extraña, pero duele, duele
de verdad.
En un inicio parecía ir bien, bonitos mensajes, frases dedicadas, cosas sencillas. Ya es tarde cuando sabes que lo único que hacías era incrementar el ego de la otra persona.
Llega un punto en que sabes que estás hostigando, molestando, al punto de romper esa delgada línea entre el amor y el acoso, enviando mensajes todo el día. Quieres parar y no lo haces porque es tarde cuando te das cuenta que estás enamorado. Tratas de mostrar interés, te ilusionas sin motivo, pese a que de la otra parte no hay nada más que un no sé qué que tiende a ser un no, pero que para uno parece un sí, y termina siendo un no. Insistes.
Los halagos solo aumentan el ego de la otra persona, no es recíproco. Todo eso produce un desgaste emocional intenso, a tal punto que ya no vives, sino sobrevives. Te vuelves dependiente de esa persona.
Luego, todo empieza a volverse tóxico. Quieres hablar y no quiere, y sigues insistiendo, perdiendo el orgullo, la dignidad, el amor propio, la autoestima; en resumen, te pierdes en alguien porque parecía bonito.
Ya no escuchas consejos, te olvidas, quieres dejarlo atrás y ya no puedes, y luego ya te conviertes en un juguetito para la otra persona, y todo va y viene. Tiende a convertirse en obsesión porque no aceptas el rechazo.
¿Alguna vez te pasó?
Luego te preguntas si algo hiciste mal, te vas culpando sobre el
hecho, como si tuvieras culpa, pero no ocurre nada de eso, tal vez hiciste
bien. Quizás no con esa persona, sin embargo a alguien le vas a caer bien así,
no tienes por qué cambiar tu manera de ser. Siempre hay alguien que te mueve, siempre
aparece un arcoíris después de una torrencial lluvia.viernes, 7 de junio de 2019
PROMESAS CON AMOR:
Quien no haya hecho una promesa de amor o no haya escrito algo
cursi en algún lugar como una pared, un cuaderno, un árbol, un camino, una
piedra o algún lugar poco importante, o no se ha enamorado nunca o se cree lo
suficientemente “maduro” como para realizar ese tipo de “cositas”.
Alguna vez en nuestras vidas sin quererlo o queriéndolo, de
seguro hemos hecho un juramento eterno, pero que con el paso del tiempo no lo
fue o quizás sí.
La otra vez iba caminando y me topé con dos lugares interesantes
y muy particulares, hace unos años atrás había otros nombres, otras frases,
otros motivos. Ahora, escritos en piedra, hay nombres de personas que se hacen
juramentos de amor y de eterna fidelidad; escritos con la misma intensidad con
la que sienten el flechazo del amor y de la amistad.
Bonitas frases dedicadas a los amores de sus vidas, dibujos de
corazones, frases de desamor culpando al amor por lo sucedido, recuerdos de
ella para él o al revés, letras de canciones, nombres borrados por el paso del
tiempo, dos nombres escritos unidos por un nexo que une a las personas: el “y”.
Tal vez esos juramentos se los haya llevado el tiempo o las
circunstancias, tal vez esa eterna fidelidad no fue tan eterna como parecía
ser; sin embargo, esos lugares tienen recuerdos de personas que alguna vez fueron
algo y terminaron siendo nada o no fueron nada y terminaron siendo todo.
Tal vez ese amor dura hasta hoy, tal vez esos juramentos todavía
siguen latiendo en el corazón de esas personas; tal vez, tal vez no, tal vez
sí.
jueves, 6 de junio de 2019
NO HAY NADA QUE NO SEA CIERTO PORQUE NO TENGO IMAGINACIÓN:
Cuando camino por el malecón, ese tipo de banquitos me recuerdan
la vez que leí una novela (es más que una simple novela) estupenda que influyó
mucho en mi manera de pensar y ver las cosas: “La Náusea” de Sartre. No leí el
libro en ese lugar, me recuerda al vacío que hay en él, y que siempre surgen
dudas existenciales.
Tuve la suerte de leer el libro en el año 2009, cuando aún era
muy jovencito -Wow, cómo ha pasado el tiempo, ya van diez años-. El libro no me
ayudó en ese momento porque llegó cuando padecía de una depresión al borde del
suicidio por las malas decisiones. A veces hay personas que llegan a la vida de
uno para salvarlos cuando no se puede hacerlo solo, hay libros que también
llegan y ambos llegaron cuando más necesitaba ayuda; no de la manera como me lo
imaginaba.
No culpo al libro, pero el ser pesimista, mi sentido de libertad,
la no creencia en Dios, el mirar con desdén a quienes me rodean, se hicieron
mucho más intensos a partir de allí.
El jovencito creció viendo el mundo con
asco, viendo el enorme universo que estaba en frente sintiéndose pequeño y el
abismo en el que se encontraba parecía enorme; sin embargo, un lugar que ansiaba
conquistar, que todavía piensa que existe esa posibilidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






