sábado, 26 de diciembre de 2020

¿RECUERDAS?:

 

¿Recuerdas París? Sí, lo recuerdo. Pues esto es París, no es la Ciudad Luz, pero es el París del que tanto me gusta hablar. Son esos momentos que solo tienen sentido cuando no te das cuenta de lo que vives.


Es curioso, no extraño la ciudad donde nací, ni su comida, ni su bulla, ni su gente, no extraño nada. Ya hablaré de la comida, pero es verdad que aquí no se come a una vaca, y yo con las ganas que tengo, ja, ja, ja.


Ya habrá tiempo de contarte dónde estoy, de lo que hago, de lo que sufro, de mi felicidad, del porqué lloro, de todo.


La ciudad no es como lo había leído el año 2008 en ese librito amarillo y que nos sumerge a una Bombay que con el tiempo cambió mucho. Ya te lo contaré todo con lujos de detalles, pero calma, déjame ponerme bien...


Mientras tanto, sigo luchando por mi vida. Algunos días en cama, agotado, no tengo ganas de asistir a mis clases (pero lo hago), duermo poco, hago el doble de esfuerzo para todo, pero siento que mi cuerpo no da para más, está muy resentido físicamente, acabado, débil. Aparte de que mis horarios no coinciden con los de allá. Aquí es de día y allá es muy de noche. No puedo más.


Me dijeron que debo dejar algunas actividades; es decir, mis clases, mis cursos. Este mes me sobrecargué con demasiadas cosas (la universidad, el tratamiento) y es momento de ponerle un pare, de decir hasta aquí llegué, no puedo más, lo retomaré cuando pueda o cuando deje de sentir dolor.


Nunca pensé decir esto tantas veces en un día, pero ya no puedo más, mi mente quiere seguir, pero mi cuerpo no da para más... Lo sé, nada dura para siempre y ya volveré a sonreír...


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