**"Una vez me dijeron que la
vida es un eterno aprendizaje, y tienen mucha razón...
Ayer, aprendí de Leandra, una niña
de 14 años, estudiante de Luz Andina Reina de las Américas, que *cada uno forja
su camino*, que en todo ese recorrido, pese a todo lo que suceda, uno no debe
ni puede parar y si es posible darle una sonrisa a la vida porque siempre te da
revanchas. Que ser humilde no es algo que los demás deben utilizar para pisotearte.
Que la sencillez parte de los que más quieres. Que siempre es importante
agradecer a esas dos personas que te dieron la vida porque se lo merecen: papá
y mamá"**
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