Hola, me hago llamar Lapislázuli. Leer me hizo un ser solitario, sensible, triste, intenso y egoísta. Todo sucedió por desamor. Cuando tenía 15 años dejaron mi corazón hecho pedazos y como consecuencia de ello encontré en la literatura mi vía de escape de un mundo que detesto. Escribo desde los 15 en hojas de mis cuadernos vacíos. Creo en el amor, en su fuerza, y así como el dolor, es un motor que nos mueve. Este espacio es la recuperación de todos mis escritos y un lugar para conocerme mejor.
jueves, 1 de enero de 2026
viernes, 7 de febrero de 2025
jueves, 30 de enero de 2025
JUEVES:
30 de enero, jueves
Hoy ha sido un día extraño. Me sorprendí a mí mismo pensando en cosas sin importancia, en banalidades que normalmente no ocuparían mi mente. Tal vez es una forma de distracción, un intento inconsciente de escapar de lo que realmente me preocupa. Pero por más que intente evadirlo, siempre vuelve.
Recibí una noticia sobre aquello que me atormenta. No sé si es buena o mala, solo sé que removió algo dentro de mí. No sé cómo procesarla, si sentir alivio o si debería preocuparme más. Mi cabeza da vueltas, tratando de darle sentido a todo, pero solo encuentro más preguntas.
El sueño se ha vuelto un lujo que ya casi no tengo. No importa cuánto lo intente, mi mente sigue despierta, atrapada en pensamientos que no me dejan descansar. Me acuesto esperando que el cansancio me venza, pero el insomnio siempre gana.
Estoy confundido. No sé qué camino tomar, ni qué pensar, ni qué sentir. Es como si estuviera atrapado en un punto intermedio entre el miedo y la resignación. Ojalá pudiera detener todo por un momento, ordenar mis ideas y simplemente respirar. Pero la vida sigue, y yo solo intento seguir con ella.
martes, 7 de enero de 2025
M:
07 de enero, martes
Hoy he pensado mucho en M. Desde que perdió su celular antes de Navidad, no sé nada de ella. Me duele esa ausencia, ese silencio que se alarga más de lo que puedo soportar. Es una persona especial para mí, alguien que hace que mis días sean diferentes solo con su presencia, y ahora siento un vacío difícil de llenar.
La verdad es que la extraño, más de lo que esperaba. Extraño nuestras conversaciones, la forma en que hablábamos de cualquier cosa y todo parecía tener sentido. Era como si, al hablar con ella, el peso del día se hiciera más ligero, como si sus palabras tuvieran la capacidad de calmarme. Ahora, ese espacio está lleno de preguntas sin respuesta y una nostalgia que no me deja en paz.
Esta noche me acosté pensando en ella. Cerré los ojos y traté de imaginar su voz, sus palabras, esa conexión que tanto añoro. Es curioso cómo alguien puede estar tan presente en tus pensamientos, incluso cuando está ausente en tu vida. Ojalá pueda saber de ella pronto. Mientras tanto, me queda la esperanza de que, donde sea que esté, también piense en mí.
lunes, 6 de enero de 2025
06 DE ENERO:
06 de enero, lunes
Hoy fue un día especial. Es el cumpleaños de papá, y aunque no me sentía del todo bien, me esforcé por estar presente. Temprano, una de mis hermanas me dio un pedazo de torta; estaba muy dulce, quizá demasiado, pero se sentía bien compartir un momento familiar. A pesar de todo, esos pequeños gestos ayudan a sostenerme.
Más tarde llegaron mariachis, y la casa se llenó de música y alegría. Fue un momento muy bonito, aunque por dentro mi mente seguía atrapado en ese problema que no me deja. Es como una sombra que me acompaña, incluso en los momentos felices. Pero a pesar de eso, sigo adelante, paso a paso, intentando no quedarme estancado.
Por la noche decidí retomar la lectura. Releí “La Náusea” de Sartre, buscando reconectar con ese pensamiento que en algún momento sentí tan mío. Es extraño cómo las palabras de otro pueden resonar tan profundamente, como si hablara directamente de lo que siento ahora. Quería encontrarme en sus páginas, quizá entenderme un poco mejor.
Al final, el día terminó y me fui a dormir, aunque de una manera torpe, inquieto. No fue un sueño reparador, pero al menos fue un cierre. Tal vez mañana las cosas se sientan diferentes, o tal vez no. Solo sé que sigo buscando un equilibrio entre lo que soy, lo que siento y lo que quiero ser.
domingo, 5 de enero de 2025
05 DE ENERO:
05 de enero, domingo
Hoy el día pasó como en un parpadeo. Me pasé durmiendo durante el día, y cuando llegó la noche, también terminé por rendirme al sueño. Tal vez es mi forma de escapar, de intentar huir de lo que siento y de lo que me pesa. Dormir se ha vuelto un refugio, aunque cuando despierto, todo sigue ahí, intacto, esperando.
Ese problema que me atormenta volvió a ocupar mi mente. Es muy delicado, y aunque trato de no pensar en ello todo el tiempo, parece imposible. Casi todos los días lo repaso una y otra vez, como si buscara alguna solución que no logro encontrar. Me siento sobrepasado, como si la vida fuera demasiado grande y yo demasiado pequeño para manejarla.
A pesar de todo, sigo tratando. Es extraño, pero hay algo en mí que no me deja soltar del todo, que me obliga a seguir adelante, aunque sea a paso lento y torpe. No sé si lo hago por mí o porque siento que debo hacerlo, pero por ahora, eso es suficiente. Mañana será otro día, y aunque no espero que sea mejor, quiero intentar sobrellevarlo.
sábado, 4 de enero de 2025
04 DE ENERO:
04 de enero, sábado
Hoy ha sido un día extraño, como si el tiempo avanzara sin sentido. Pensé en los propósitos para este año, pero la verdad es que solo tengo uno: solucionar mis problemas personales. No quiero más metas ni distracciones, este año será solo para eso, nada más. Afuera, la lluvia no dejó de caer en todo el día, y el frío parecía meterse hasta los huesos. Tenía mucho sueño, pero no sé si era el clima o algo dentro de mí que simplemente quería apagar el día. Dormí hasta las 4 de la tarde y desperté tardísimo, a las 5 del día siguiente, perdiendo la noción del tiempo. No sé qué me pasa, pero cada día siento que estoy más desconectado de todo.