03 de enero, viernes
Hoy me siento agotado, no física, sino mentalmente. Es como si mi cabeza no pudiera sostener más peso, como si estuviera a punto de derrumbarme por dentro. Vi el partido de mi equipo favorito, el Real Madrid; ganaron 2-1 al Valencia. Por un momento, me distraje y sentí una chispa de alegría, pero apenas terminó, todo volvió al vacío. Quise leer para desconectarme, pero no podía concentrarme, las palabras se mezclaban y no lograban quedarse. Me siento triste, aunque no sé realmente por qué. Aun así, me muestro feliz por fuera, porque es más fácil aparentar que enfrentar lo que sea que esté pasando dentro de mí.