domingo, 25 de diciembre de 2022

MERRY CHRISTMAS:


¡¡FELIZ NAVIDAD!!

JOYEUX NOËL!!

MERRY CHRISTMAS!!

FELIZ NATAL!!


"Feliz Navidad, Gorki", me dije a las cero horas. Lloré y sonreí. Estoy bien y eso es suficiente.


Un saludo a todos los que, en silencio, leen este blog/diario. Me gustaría conocerlos a todos y decirles gracias. Lo valoro mucho y de todo corazón. Un abrazo a la distancia, de alguien que siempre hará lo que le gusta.


Su pequeño y grande servidor, Gorki Maquera.


Besos...


Puno, 25 de diciembre de 2022.


miércoles, 21 de diciembre de 2022

ME PRESENTO OTRA VEZ Y DIGO:


Un afectuoso saludo a todos los que se dan la molestia de leer este post. Podemos decir que sobrevivimos a la pandemia de la Covid-19 y seguimos pedaleando nuestra bicicleta, en la que todos decidimos subir desde que nacimos, sorteando los baches que hay en nuestro camino.

Antes de todo, me presento y digo, una vez más. Mi nombre es Gorki Maquera, nací en el distrito de Pilcuyo, de la provincia de El Collao, al sur de la provincia de Puno, pero por motivos familiares, desde pequeño, crecí, estudié, radico y vivo actualmente en Puno. 

Esta ciudad se ubica al sur de Perú, en la sierra, por encima de los 3 mil 800 metros sobre el nivel del mar. Uno de sus grandes atractivos es el lago Titicaca que se extiende a lo largo de toda la región hasta el vecino país de Bolivia. Sinceramente, puedo decir que el lago es hermoso en su interior, pero en la orilla es un horror, lleno de basura y olor nauseabundo.

¿Qué puedo decir de mí? Autodefinirme sería un engaño porque no podría ser objetivo y caería en el egocentrismo, pero lo intentaré. Mido 1.84 cm. de estatura, peso 87 kilos, uso lentes desde la primaria y tengo el cabello negro y despeinado. Soy de los tipos que no le teme a nada ni a nadie, espero mucho de las personas y trato a todos de la misma manera como me gustaría que me trataran a mí.

Tengo un carácter fuerte, aunque a veces soy muy pasivo. Me considero inteligente, responsable y amigable, aunque soy muy serio por naturaleza. Me gusta la soledad, aunque no conozco a nadie que le guste estar solo, pero no busco amigos a toda costa porque no quiero decepcionarme.

Adoro leer y escribir, me encanta viajar y trabajar, escucho música en cualquier lugar y canto cuando estoy solo. No estoy aquí en esta vida solo para cumplir mis metas, sueños y objetivos, que en suma sería crecer profesionalmente y como persona, sino también para dejar huella, amar y ser feliz porque quiero vivir una vida que deseo recordar.


viernes, 9 de diciembre de 2022

POR FIN; JE, JE, JE:


Hoy, después de varios años, por fin he culminado los estudios de francés. Je ne parle pas bien français, pero me gusta. Ahora podré leer a mis autores favoritos en su idioma natal, eso es importante para mí. Un logro más.


¿Por qué el francés? Me pregunta mi familia. La respuesta es muy compleja. En primera instancia porque es el idioma del amor; lo que quiero decir es que es uno de los idiomas más hermosos que conozco.


Segundo, porque en mi adolescencia leí a muchos autores franceses y en especial a los grandes escritores del romanticismo francés a quienes admiro en sobremanera. Y otra, porque siempre quise leer "Madame Bovary" en su idioma original, porque escuché que en francés tiene una musicalidad única, que encanta al oído. Hace un año conseguí un ejemplar de una biblioteca y la adquirí. Hay algo especial en ella, definitivamente.


Otra razón, y no menos importante, es que soñaba con llegar a París y conocer el lugar donde fue enterrado Sartre, filósofo y escritor que me dió varias cachetadas en el estómago cada vez que lo leía y leo.


Y por último, quiero ser profesor de español y traducción, enseñar español en el extranjero. Eso poco a poco. A mi edad comprendí que no es más importante quien corre y busca sus sueños, sino quien ama lo que hace aun no teniendo nada, porque siempre se puede empezar de nuevo, una y otra vez, hasta lograr lo que uno desea y añora.


domingo, 13 de noviembre de 2022

CAPÍTULO DOS: TÚ


—Eres fuerte, no lo olvides.


Yo solo sonrío. Ella lo dice mirándome a los ojos. Estamos sentados sobre la pileta que está en el centro del Parque de las Aguas del campus universitario. Nuestra mirada va en dirección al bosque que está al fondo, detrás de las Facultades de Estadística, Ciencias Contables y la Oficina de Tecnologías de la Información (OTI). Son las tres y media de la tarde del viernes 7 de octubre. Sartre siempre tenía razón. El sol, a media altura en occidente, todavía ejerce toda su magnificencia a una ciudad que soporta sus rayos ultravioletas, toda la furia de los santos cielos. Por si fuera poco todo esto, el viento del mes morado, esa brisa infernal y helada que quema la piel se hace incesante a esta hora. Joder, la vida es cada vez más dura. Puno. Quizás.

 

La miro a los ojos, en ese laberinto pareciera surgir la vía Láctea, el puto espacio-tiempo. Tras esos cristales, un iris pardo se asoma, brilla por el reflejo del sol que se desprende de la esquina superior derecha de la luna izquierda de sus gafas. Esos ojos de niña no deberían mirarme o más bien yo no debería mirar esas hermosas billas cristalinas. Somos tan distantes el uno al otro, ella tan joven, linda y tierna, y yo tan amargado, feo y viejo. Opuestos a nivel físico, tan iguales a nivel espiritual. Gracias, no tengo nada más que decir.


—Gracias, lo sé —miró al bosque que está a lo alto de la montaña, detrás de los edificios— sé muy bien lo fuerte que soy, pero a veces no puedo. A esta edad me hubiera gustado haber hecho muchas más cosas de las que hice; siento un vacío enorme aquí porque todavía no logro todo lo que quiero. Eso me hace sentir miserable, de alguna manera.


—Otra vez el ataque de ansiedad, ¿verdad?


—No sé, creo que sí. Qué bien que me conoces.


—Eres fuerte —ella dirigió su mirada hacia él, intentó decir una palabra, pero no le salió nada de los labios—. Lo siento, pero no sé qué decirte ahora. Gracias a ti.


Apoyó su cabeza sobre su hombro. Era ancho y suave. Sintió sobre su mejilla la picazón de su barba. Era extraño, pero ya estaba acostumbrada a ello; irónicamente, le gustaba sentirlo así.


—¿Sabes lo que pasa? Estoy cansado de mí.


#miprimeranovela


martes, 18 de octubre de 2022

ME PIDO PERDÓN, ME EQUIVOQUÉ:


Me equivoqué abriendo mis fantasmas a alguien que nunca me vio como yo la veía: como alguien especial por encima de todo, porque pensé que nunca se subiría a un pedestal tan alto, porque creí que era diferente. Que alguien a quien aprecias mucho te diga 'enfermo', duele, duele hasta los huesos, pero está bien.


Mi peor error fue haberla conocido, haber querido intentar algo que nunca se iba a dar. Pensé que ella era esa persona que tanto busco y no lo era. Y lo sabía, pero me equivoqué. Mi peor error fue eso. Ojalá nunca la hubiese conocido y sería feliz porque lo era y ahora no sé qué hago con mi vida.


Mi peor error fue querer estar en un lugar donde no era bienvenido y no me di cuenta a tiempo. Solo me sentí miserable durante todo este tiempo o ella me hizo sentir así.


Mi peor error, y es lo que más coraje me da, es seguir buscándola, insistiendo, sabiendo que nunca signifiqué nada para ella.


Pero está bien, acepto todo lo que me pasa, acepto todos mis errores, acepto todo. Y lo único que quiero es olvidarla y borrar mi memoria. Cada día trato de empezar de nuevo y eso está bien.


viernes, 14 de octubre de 2022

viernes, 7 de octubre de 2022

LA LITERATURA DEL YO:


La literatura del yo:


Soy fan de este tipo de literatura, la que habla del yo propio, sin caer en el narcisismo. Es verdad, creo yo, que casi todos los escritores ya solo hablan de sí mismos y de por qué, cómo, cuándo y dónde escriben porque son unos reverendos narcisistas, como si carecieran de imaginación, y no tuvieran nada que contar. En parte, soy uno de ellos.



Dos libros que todavía tengo pendiente.


En una entrevista, Annie Ernaux, la última ganadora del premio Nobel de Literatura, mencionaba que "lo importante es escribir la verdad. Y la forma que esta verdad adopte, ya sea la ficción, la no ficción, la autobiografía, no es crucial, lo crucial es la verdad. El que escribe establece una relación con el mundo, se implica en el mundo a través de su escritura". Y aquí estoy yo. Escribiendo sobre mí.


También me encanta este tipo de literatura, al menos una parte de ella, una que cada vez va cobrando más fuerza. Por eso quiero mencionar tres libros que leí de Annie Ernaux, esto es literatura, la que tanto he amado y amo.


"EL ACONTECIMIENTO":


"El acontecimiento", publicado en el año 2000. Que cuenta el aborto al que se sometió Annie Ernaux. En octubre de 1963, cuando Annie Ernaux se halla en Ruán estudiando filología, descubre que está embarazada. Desde el primer momento no le cabe la menor duda de que no quiere tener esa criatura no deseada. En una sociedad en la que se penaliza el aborto con prisión y multa, se encuentra sola; hasta su pareja se desentiende del asunto. Además del desamparo y la discriminación por parte de una sociedad que le vuelve la espalda, queda la lucha frente al profundo horror y dolor de un aborto clandestino.


"PURA PASIÓN":


Fue publicada en el año 1992. «A partir del mes de septiembre del año pasado, no hice otra cosa que esperar a un hombre: que me llamara y que viniera a verme»; así empieza la historia sobre la pasión de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente, divorciada y con hijos ya mayores, que pierde la cabeza por un diplomático de un país del Este «que cultiva su parecido con Alain Delon» y siente especial debilidad por la buena ropa y los coches aparatosos. 


Si el tema que da lugar a esta novela es aparentemente trivial, no lo es en absoluto la vida que lo alienta. Muy pocas veces antes se había hablado con tan descarnado descaro, por ejemplo, del sexo masculino o del deseo que idiotiza, que trastoca. La escritura aséptica y desnuda de Annie Ernaux consigue introducirnos, con la precisión de un entomólogo que observa un insecto, en el febril, extasiado y devastador desvarío que cualquier mujer —¿y cualquier hombre?—, en cualquier lugar del mundo, ha experimentado sin duda al menos una vez en su vida.


"MEMORIA DE UNA CHICA":


«He querido olvidar a aquella chica. Olvidarla de verdad, es decir no querer escribir más sobre ella. No pensar más que debo escribir sobre ella, sobre su deseo, su locura, su estupidez y su orgullo, su hambre y su sangre cortada. Nunca lo he conseguido».


En "Memoria de chica", Annie Ernaux se sumerge en el verano de 1958, el de su primera noche con un hombre, en la colonia de S, en el Orne. Una noche que le iba a dejar una marca indeleble, que iba a perseguirla durante años. Hasta la valiente decisión de reconstruirla escribiéndola, ayudada por fotografías y cartas recuperadas, sumida en una búsqueda: la de sus antiguos amigos y amigas, la de Él, ese primer hombre, pero sobre todo la de sí misma, aquella Annie que tanto le cuesta entender a la Annie actual, en un vaivén implacable entre el ayer y el hoy.