viernes, 7 de octubre de 2022

LA LITERATURA DEL YO:


La literatura del yo:


Soy fan de este tipo de literatura, la que habla del yo propio, sin caer en el narcisismo. Es verdad, creo yo, que casi todos los escritores ya solo hablan de sí mismos y de por qué, cómo, cuándo y dónde escriben porque son unos reverendos narcisistas, como si carecieran de imaginación, y no tuvieran nada que contar. En parte, soy uno de ellos.



Dos libros que todavía tengo pendiente.


En una entrevista, Annie Ernaux, la última ganadora del premio Nobel de Literatura, mencionaba que "lo importante es escribir la verdad. Y la forma que esta verdad adopte, ya sea la ficción, la no ficción, la autobiografía, no es crucial, lo crucial es la verdad. El que escribe establece una relación con el mundo, se implica en el mundo a través de su escritura". Y aquí estoy yo. Escribiendo sobre mí.


También me encanta este tipo de literatura, al menos una parte de ella, una que cada vez va cobrando más fuerza. Por eso quiero mencionar tres libros que leí de Annie Ernaux, esto es literatura, la que tanto he amado y amo.


"EL ACONTECIMIENTO":


"El acontecimiento", publicado en el año 2000. Que cuenta el aborto al que se sometió Annie Ernaux. En octubre de 1963, cuando Annie Ernaux se halla en Ruán estudiando filología, descubre que está embarazada. Desde el primer momento no le cabe la menor duda de que no quiere tener esa criatura no deseada. En una sociedad en la que se penaliza el aborto con prisión y multa, se encuentra sola; hasta su pareja se desentiende del asunto. Además del desamparo y la discriminación por parte de una sociedad que le vuelve la espalda, queda la lucha frente al profundo horror y dolor de un aborto clandestino.


"PURA PASIÓN":


Fue publicada en el año 1992. «A partir del mes de septiembre del año pasado, no hice otra cosa que esperar a un hombre: que me llamara y que viniera a verme»; así empieza la historia sobre la pasión de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente, divorciada y con hijos ya mayores, que pierde la cabeza por un diplomático de un país del Este «que cultiva su parecido con Alain Delon» y siente especial debilidad por la buena ropa y los coches aparatosos. 


Si el tema que da lugar a esta novela es aparentemente trivial, no lo es en absoluto la vida que lo alienta. Muy pocas veces antes se había hablado con tan descarnado descaro, por ejemplo, del sexo masculino o del deseo que idiotiza, que trastoca. La escritura aséptica y desnuda de Annie Ernaux consigue introducirnos, con la precisión de un entomólogo que observa un insecto, en el febril, extasiado y devastador desvarío que cualquier mujer —¿y cualquier hombre?—, en cualquier lugar del mundo, ha experimentado sin duda al menos una vez en su vida.


"MEMORIA DE UNA CHICA":


«He querido olvidar a aquella chica. Olvidarla de verdad, es decir no querer escribir más sobre ella. No pensar más que debo escribir sobre ella, sobre su deseo, su locura, su estupidez y su orgullo, su hambre y su sangre cortada. Nunca lo he conseguido».


En "Memoria de chica", Annie Ernaux se sumerge en el verano de 1958, el de su primera noche con un hombre, en la colonia de S, en el Orne. Una noche que le iba a dejar una marca indeleble, que iba a perseguirla durante años. Hasta la valiente decisión de reconstruirla escribiéndola, ayudada por fotografías y cartas recuperadas, sumida en una búsqueda: la de sus antiguos amigos y amigas, la de Él, ese primer hombre, pero sobre todo la de sí misma, aquella Annie que tanto le cuesta entender a la Annie actual, en un vaivén implacable entre el ayer y el hoy.


jueves, 6 de octubre de 2022

HABEMUS NOBEL:


06 de octubre de 2022


Esperé hasta hoy para volver a escribir aquí, nada hago solo porque sí, siempre hay una razón y un motivo, y tengo mucho que decir. Desperté a las cinco de la mañana y busqué la página oficial de la entrega de los premios Nobel porque hoy se conocería al ganador de este galardón en la disciplina de literatura. Mis madrugadas de octubre, al menos desde hace una década, siempre son las mismas, esperando con ansiedad, a cada ganador o ganadora.


Mi favorito y desde hace varios años es sin duda Haruki Murakami, aunque es sabido que no se lo darán porque produce una literatura comercial. Se merece el galardón, yo creo que sí, pero también se sabe que últimamente estos premios han sido un chasco, pero ya está.


La literatura francesa, una de las que más amo y conozco nuevamente fue la estrella ya que el premio Nobel de Literatura de este año fue otorgado a la autora francesa Annie Ernaux.


La Academia Sueca señaló el motivo: por «la valentía y la agudeza clínica con la que Ernaux descubre las raíces, los distanciamientos y las restricciones colectivas de la memoria personal». Por su obra "intransigente" de cinco décadas donde explora "una vida marcada por grandes disparidades en cuanto a género, idioma y clase". Una escritora con tintes feministas. ¿Por qué? Yo qué sé. El Nobel, desde hace unos años, ya lo gana cualquiera.


No estoy en contra de que se lo hayan dado, pero me parece que hay mejores autores, mucho más nutridos que debieron alzarse con el galardón. De hecho, la autora tiene una escritura bellísima, limpia. El punto aquí es lo que la Academia ha estado haciendo durante estos años, buscar la equidad entre los premiados, más bien debería decir, forzar la equidad entre hombres y mujeres. En los últimos años se ha ido intercalando la entrega de este premio. No está mal, pero cada vez está perdiendo su esencia.


Ernaux, de 82 años, se convierte así en la decimoséptima mujer que gana el premio, ampliamente considerado el galardón más prestigioso de la literatura mundial en 123 años. También es el decimosexto premiado en lengua francesa. Y junto a Louise Glück, Olga Tokarczuk, Svetlana Alexievich, Alice Munro, Herta Müller y Doris Lessing, forma parte de las ocho mujeres premiadas durante los últimos 15 años.


jueves, 1 de septiembre de 2022

BUENOS DESEOS:


01 de septiembre de 2022


Hoy fue mi primer día de clases en otro nuevo semestre y la verdad es que fue un día divertido, tranquilo. Llegué puntual y para ser sincero no quisiera que se acabe todo esto. Es bonito seguir aprendiendo, conocer personas nuevas y cultivar la mente.


Por otro lado, es increíble que hayan pasado 3 años desde el primer semestre, es como si pareciera ayer, y es que llevar clases de manera virtual hace que el tiempo haya sido relativo, constante.


Ahora bien, mi deseo es que todo me vaya bonito como hasta ahora. Es que estoy feliz de alguna manera porque hace unos días recibí una gran noticia que me puso contento. Ya luego te lo contaré, mientras tanto la vida continúa, poco a poco. Comienza una nueva aventura durante cuatro meses. Quizás.


#solitude


viernes, 26 de agosto de 2022

OTRO ATAQUE DE ANSIEDAD:


Sé que quizás estoy vivo de puro milagro, yo qué sé, pero ojalá hubiera muerto aquella vez, y aunque no pueda saberlo, me habría gustado saber a quiénes realmente les afectó esa noticia, para buscar a esas personas. También para saber si a ella le afectó lo que le dijeron para buscarla y contarle cómo me sentí luego de saber todo lo que pasó.


Para saber a quiénes debo olvidar, a quiénes ni siquiera debo hablar. Para saber a quiénes debo acercarme sin el temor de que algún día puedan alejarse de mí, desapareciendo de mi vida como si yo no existiera, como si no valiera nada, como si fuera cualquier cosa que se puede tirar a un tacho de basura, así sin más.


No es que quiera amar a alguien de verdad o que alguien solo me ame a mí, solo tengo miedo a que se alejen cada vez que se acercan o sentir que no debo acercarme por temor a que en algún momento se pueden ir. Tengo miedo de equivocarme con la persona correcta y por eso no quiero cambiar porque no quiero ser como las personas son conmigo, que cada vez que me apego terminan alejándose de mí, como si fuera cualquier cosa. Tengo miedo, mucho miedo, perdón por tanto miedo, perdón.


lunes, 8 de agosto de 2022

DESEO PAZ:


Sé que no hablo de lo que pasó durante este último año, no porque no quiera decirlo, sino porque tengo miedo; es decir, no me siento preparado para hacerlo. Ha sido difícil y trato de reprimir porque considero que así está mejor. Estoy bien, sí, estoy bien, y eso es suficiente por ahora.


Hay rezagos en mí cuerpo. Por ejemplo, cuando camino lo hago con cierta desgana, asustadizo; no sé si anteriormente yo era así, pero ahora me es raro. Tengo miedo a caerme y siento que las personas pueden hacerme daño. Eso me asusta. Hago todo lo que puedo para seguir adelante.


Otro rasgo, es que cuando me hablan las personas no los escucho o no los tomo en cuenta, no lo hago con intención, solo sucede por alguna extraña razón. Ni siquiera pienso en algo particular, es como si estuviera 'ido', como si no estuviese aquí.


Otro punto es que siempre miro a todos lados como si algo malo estuviera por pasar. Daría lo que fuera para que todo fuera normal. No entiendo qué me sucede.


Incluso al inicio no podía articular muchas palabras, me costaba. Ahora por lo menos hablo algo más, mejor, pero sigo sin ser ese charlatán que yo era. Por otro lado, no tengo ganas de nada, me siento triste y odio todo lo que hago.


Quisiera volver a ser aquel que yo era, volver a ser el mismo de siempre, pero creo que ya no podré. Solo quedan algunos pequeños rasgos. Solo quiero paz.


#solitude

viernes, 5 de agosto de 2022

SOLITUDE:


Hello everyone... Bienvenido a mi pequeño mundo de Los Recuerdos de Solitude. Antes tenía otro nombre, pero no me gustaba. Como el helado, no me gusta, pero lo consumo, así soy.


No creo en la amistad, porque muchas veces es un acto convenido, cambia de acuerdo a las circunstancias e intereses. Si me ven con personas es porque no puedo alejarlos fácilmente y los dejo estar hasta que se aburran o en su defecto se alejen ellos, por lo demás, así soy yo. Prefiero estar solo, de allí el nombre: Solitude; del francés: Soledad. Y Recuerdos porque son los míos.


Soy extremadamente raro, pero no me considero la última Coca-Cola del desierto. Ah, también me gusta esa bebida. Creo que si voy a morir va a ser de amor o de tanta gaseosa, prefiero eso a morir sano sin haber hecho nada (cosas mías). Ah, no me gusta beber cerveza, lo hago porque se me da la gana, un vaso en un mes y eso, detesto esa bebida, fin.


Siempre escribo lo que a mí me gustaría leer. No son ustedes, soy yo. Todo empezó como terapia psicológica.


Mi nombre es Gorki Maquera. Adoro leer y escribir; mido 1.85 cm y por lo demás, soy demasiado inteligente.


#me #you #us